El fiscal de Menores de Galicia afirma que el niño obeso «está aislado y secuestrado sin ir a clase»
GALICIA
El fiscal coordinador de Menores de Galicia, Carlos Mariscal, intervino ayer en el programa Voces de Galicia, de Radio Voz, valorando la posibilidad de que los padres del niño obeso de Ourense, aún en paradero desconocido por decisión familiar, estén cometiendo alguna infracción al favorecer la situación de absentismo escolar de su hijo Moisés, ya que el menor asistió a clase por última vez el pasado 2 de octubre, siendo además continuas las ausencias de Moisés al centro educativo desde el 2008.
Mariscal apuntó que «el niño está aislado socialmente, ya que el secuestro de menores no supone retirarlo de quien tiene la potestad sobre él, que en este caso es la Administración, sino que está aislado y secuestrado sin asistir a clase y en absentismo escolar». «Está viviendo una situación claramente perjudicial al margen de su problema físico, algo que no puede perpetuarse en el tiempo», agregó el fiscal.
Sobre si el caso de este niño ourensano puede servir de aviso para otros posteriores, Mariscal afirmó que «lo daría por bueno» si supusiera una mayor sensibilización de la sociedad ante este tipo de situaciones de protección del menor. «Lo que está claro es que esto no tiene una intención intimidatoria ni de aviso a navegantes o preventiva, ya que se trata de una actuación en un caso concreto en donde se ha valorado la necesidad de hacerlo. Otra cosa es que esto sirva para alertar en el futuro de otras posibles situaciones», matizó.
A la hora de atisbar el futuro del caso, actualmente marcado por el silencio y la prudencia que existen para que las negociaciones lleguen a buen puerto, Mariscal aseguraba no tener ninguna duda de que si los padres de Moisés dan «una mínima garantía de colaboración» en el control de la dieta y la medicación que tiene que tomar, «quedará sin efecto la tutela y el niño volverá otra vez a la familia».
Escrito de acusación
La Fiscalía de Ourense tramitará «en un breve plazo» un escrito de acusación en contra de los padres del menor por «no acatar las órdenes del juez». En el escrito son denunciados por ocultar el paradero del menor pese al requerimiento tanto de la Xunta como del titular del Juzgado de Instrucción 2 de Ourense.