Muere un joven en Baiona cuando iba a recoger a su hijo por la noche

E.?V.?Pita

GALICIA

La víctima quedó atrapada en el vehículo y falleció doce horas después en el hospital por múltiples lesiones

24 ago 2009 . Actualizado a las 02:32 h.

Eduardo Rial Jesteira, de 22 años y vecino del barrio marinero de Baiona, murió ayer en el hospital tras sufrir un accidente de tráfico cuando se dirigía a recoger a su hijo de corta edad a casa de sus abuelos en Baredo. El vehículo que conducía se salió de la vía en una curva pronunciada, impactó contra un eucalipto, cayó por un terraplén de diez metros y se estrelló contra un pinar. La joven que lo acompañaba como copiloto salió despedida por el parabrisas y salvó la vida al quedar prácticamente ilesa.

Al parecer, la víctima había salido de su casa de Covaterreña en dirección a Baredo, donde viven sus abuelos, para recoger al menor, de dos años. El accidente se produjo en torno a las 20.45 horas del sábado, en la carretera de Baredo a San Antón, un vial secundario con numerosas curvas. El coche, un Peugeot 406, matrícula 1404-CPK, atravesaba un tramo con una pronunciada curva a la derecha, en el lugar de Montealto, cerca del campo de fútbol de Lerizana, cuando se salió del vial en línea recta. Todo apunta a que el vehículo circulaba a una velocidad inadecuada.

El turismo impactó primero contra un eucalipto de gran tamaño, luego rodó dando vueltas de campana por un terraplén de diez metros hasta que un pinar frenó su marcha y quedó detenido en posición lateral. El conductor fue el ocupante peor parado, porque quedó atrapado en una zona deformada hecha un amasijo de hierros que le ocasionaron múltiples traumatismos, según indicó el Grumir de Nigrán. El impacto fue tal que, durante los vuelcos, el coche perdió sus puertas y las lunas.

Acompañante ilesa

La acompañante, que sufrió escasas lesiones, recuperada del impacto comprobó el mal estado del conductor y subió por su propio pie el barranco. Su idea era pedir ayuda en la carretera. Al poco, paró a un conductor que la auxilió, mientras ella llamaba con su móvil a una ambulancia. Posteriormente, el equipo sanitario atendió a la joven en una ambulancia, pero fue dada de alta porque no presentaba daños reseñables.

Un equipo del Grumir de Nigrán excarceló a las 21 horas al conductor por el parabrisas, que estaba destrozado. El lesionado fue trasladado en camilla hasta una ambulancia del 061 con pronóstico grave. En la media mañana de ayer, falleció en el hospital. Está previsto que los forenses del Hospital Nicolás Peña le practiquen la autopsia hoy por la mañana y que el tanatorio de Sabarís celebre el funeral el martes por la tarde y será enterrado en el cementerio municipal de Baiona. La víctima pertenecía a una apreciada familia de Baiona apodada los Veneno. El joven vivió en los últimos años junto a sus abuelos en Baredo.