«Multáronme con 12.000 euros por facer un baño; invito aos de Costas a vivir aquí no inverno»
GALICIA
Un baño integrado en una vivienda es algo tan normal que nadie lo clasificaría hoy como un lujo. Sin embargo, María del Carmen Pousada, vecina de Loira, se encontró precisamente con que Costas le impuso una abultada multa por hacer precisamente eso, poner un baño.
Su casa es un edificio antiguo, que tenía el baño en las escaleras. Es decir, para realizar algo tan común como la higiene personal, ella y su familia se expusieron durante años al frío del invierno o a la lluvia. Hace seis años decidió que ya estaba bien de esperar a que se rebajase la protección de Costas. Construyó un baño en el interior de su piso, colocó unos tabiques que crearon las habitaciones -antes era un único espacio separado por cortinas- y derribó el cuarto de baño exterior.
El resultado de su acción le llegó después: «Multáronme con 12.000 euros por facer un baño dentro e para min isto é intentar obrigarme a vivir coma un animal, agora eles non creo que vivan así». Añadió: «Non se pode tocarlle ás casas, pero eu invito aos de Costas a pasar aquí un inverno na miña casa, pero co baño antigo».
Pousada no quiere ni oír hablar de la posibilidad de que Costas le otorgue una concesión sobre la vivienda. «Eu plántolle lume, collo un mazo e a derribo. ¿Quen son eles para apropiarse das nosas casas?».
Situaciones semejantes se multiplican. En otra casa, la familia adecenta su vivienda y mientras tanto vive en un galpón. En otras, cuando llueve, el salón o las habitaciones se llenan de cubos por las goteras.