El dramático balance ya iguala el del 2005, y los accidentes se producen sobre todo en vías interurbanas
03 dic 2007 . Actualizado a las 13:28 h.El tráfico tiene en Galicia un mal endémico. Es la comunidad con el mayor número de peatones muertos en carretera, de tal forma que registra la cuarta parte de los atropellos mortales contabilizados en España en lo que va de año (220). Desde siempre, las muertes por atropello tiñen de negro las estadísticas del tráfico en la comunidad, pero este año las cifras se han disparando de tal manera que cuando aún queda un mes para cerrar el 2007, desde enero ya han muerto atropelladas en Galicia 52 personas, 16 más que en el conjunto del 2006, cuando perdieron la vida 36 peatones.
Las cifras en sí ya son preocupantes, pero los expertos temen a las próximas semanas, en las que la visibilidad se reducirá todavía a horas más tempranas en especial si tenemos cielos nublados o lluvia. De hecho, desde hace días en Galicia empieza a oscurecer poco después de las seis de la tarde. Y a esa hora, en las carreteras secundarias, muchas de ellas sin aceras y sin ningún tipo de iluminación, hay todavía muchos peatones caminando por el entorno de sus casas, pegadas a una calzada que les sirve de medio de comunicación para su vida diaria, pero que en muchas ocasiones se convierte en una trampa mortal.
No es de extrañar, por tanto, que la mayoría de los atropellos mortales se produzcan a escasos metros de los domicilios de las víctimas. A veces incluso a las puertas de sus casas, como sucedió en el último, ocurrido en A Estrada, donde una anciana de 84 años pereció al ser arrollada por un camión cuando cruzaba la calzada frente a su propio domicilio.
El atropello es una de las variantes más graves de accidente de tráfico. Es una lucha desigual en la que el peatón es siempre la parte más débil. Su única protección es su propio cuerpo y las lesiones causadas en un atropello son casi siempre muy graves. Y lo son más en carretera, donde el impacto se produce a velocidades elevadas. Ramón Ledesma, subdirector de Normativa de la Dirección General de Tráfico, recuerda que en un atropello a 50 kilómetros por hora hay un 50% de posibilidades de que el peatón sobreviva al impacto. Sin embargo, esas posibilidades de vida tras ser arrollado por un vehículo se reducen al mínimo cuando el golpe se produce a 80 por hora.
Casi siempre mortales
Al contrario de lo que suele suceder en los casos registrados en las zonas urbanas, los atropellos en carretera son casi siempre mortales debido a las velocidades elevadas a las que se desencadena el accidente. Las lesiones en un peatón a partir de 50 kilómetros por hora son gravísimas y suelen acarrear daños irreversibles, según quedó constatado en las recientes jornadas sobre seguridad vial celebradas en A Coruña bajo la organización de la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza, donde los expertos destacaron los atropellos como uno de los accidentes más graves y, al mismo tiempo, más fáciles de evitar.
En cualquier caso, Galicia registra una elevada cifra de muertos por atropello en las carreteras interurbanas, que va camino de ser la peor de los últimos cuatro años.
Por el momento ya supera con los 52 muertos la registrada en todo el 2005.