Tras la movilización convocada en la ciudad por los sindicatos CIG, CC.?OO., UGT y USTG el pasado día 6 de noviembre en demanda de la construcción de un dique flotante para los astilleros de la ría y por el cumplimiento de las promesas pendientes con la zona, los responsables de las centrales sostienen que no cejarán en su empeño de trasladar ante todas las administraciones esas demandas. El primer paso, en ese sentido, fue el encuentro con el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, al que entregaron un escrito con cinco reivindicaciones principales. Así, insisten en la urgencia del dique flotante para Navantia, que además de paliar la pérdida de empleo en las factorías, supondría una inversión en una infraestructura necesaria para el departamento de Reparaciones.
El enlace ferroviario a Caneliñas, la inclusión de Ferrol en la línea de la alta velocidad ferroviaria, la ejecución del corredor costero y la puesta en marcha de la mesa para abordar el saneamiento de la ría completan el censo de las principales demandas.
Manuel Grandal, portavoz comarcal de la CIG, valoró muy positivamente la respuesta social a la movilización del pasado día 6 y afirmó que «a cidadanía nos transmiteu unha esixencia de seguir traballando en esas reivindicacións». En su opinión, «o primeiro fito da credibilidade do alcalde é que entre nos orzamentos da Xunta a partida para o dique flotante» e insistió en que los sindicatos darán «a batalla política porque chegue o tren de alta velocidade a Ferrol».
Los agentes sociales creen que ahora urge más que nunca a «corrección dunha débeda histórica coa nosa comarca, a través da vía institucional e das movilizacións».
El secretario comarcal de CC.?OO., Julio Abelleira, aseguró que la respuesta «multitudinaria» dada por la ciudadanía a la convocatoria de movilización comarcal «hai que rentabilizala para seguir loitando». Además, manifestó que «o alcalde ten que xogar o papel de interlocutor, pero ante a gravidade da situación, pedimos a implicación de todos os partidos».
«O que necesita Ferrol é unha discriminación positiva para saír do atolladeiro»