El proyecto «Tribus», de la fotógrafa Lucía Herrero, recala en Doniños
06 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Desde hace ya tres años, la fotógrafa Lucía Herrero (Madrid, 1976) dedica sus agostos a recorrer la geografía española en busca de tribus playeras a las que retratar con su cámara. En el 2009 centró su objetivo en el Mediterráneo; al año siguiente le tocó el turno a la costa andaluza; y en este 2011 su mirada está puesta en los arenales del norte.
Tras pasar por el País Vasco, Cantabria y Asturias, Herrero recaló a mediados de esta semana en la playa de Doniños, donde no soló se topó con nuevos especímenes de esos clanes de chancla y bañador, sino también con unos fondos estupendos para sus retratos. «Los cielos de aquí son alucinantes, increíbles, y eso es algo que tiene mucha importancia en este trabajo», anota Herrero, quien desarrolla su carrera en Barcelona tras haber pasado una larga temporada en Holanda.
La artista cuenta que fue precisamente a su regreso de los Países Bajos cuando tuvo la idea de poner en marcha el proyecto Tribus. «Al estar tanto tiempo fuera desconecté de mi propia cultura y, al volver, me quedé impactada con la imagen de las costas españolas y pensé que ahí, en la playa, había todo un mundo que retratar», cuenta la fotógrafa, que recorre el litoral en una furgoneta en compañía de su novio y ayudante.
Pero lo que busca Herrero con su objetivo a pie de playa no es lo habitual. La artista no quiere imágenes de postal. Ni tampoco hace fotoperiodismo. Sus trabajos se enmarcan en una corriente que ella ha bautizado como «antropología fantástica» y que consiste en fotografiar a los bañistas al estilos de los antiguos retratos de antropólogo, con una mezcla de luz natural y artificial que aporta «teatralidad» a la escena y en la que los personajes posan para la cámara junto a sus utensilios.
«A este trabajo ya también lo llamo tragicomedia española, porque, en un principio, las fotografías de Tribus provocan sonrisas, pero si se miran con más detenimiento también pueden reflejar nostalgia o vulnerabilidad», añade Herrero.
Tras haber cosechado numerosos premios con las fotografías de Tribus captadas en el Mediterráneo -como el SFR Jeunes Talents de Francia o el Sony Award del World Photography Organization (WPO)-, dos editores propusieron a Lucía Herrero la publicación de un libro en el que se recogiese todo ese trabajo. Esa proposición fue lo que le llevó a ampliar el proyecto a la costa andaluza y al litoral del norte y lo que, esta semana, la ha arrastrado hasta Doniños, a pesar de lo difícil que se lo han puesto los partes meteorológicos. «No sé cuánto tiempo más me quedaré por aquí, porque desde que llegué solo he podido hacer fotos un día», comenta Lucía con resignación.
Esperando a que el tiempo le dé una tregua, la fotógrafa continúa anclada a la arena de Doniños, aguardando por nuevas tribus playeras que quieran posar para su objetivo.
trabajo artístico-antropológico