La vida del cantautor, en la cámara

Antía Urgorri redac.ferrol@lavoz.es

FERROL

31 jul 2009 . Actualizado a las 02:58 h.

El músico de Limodre (Fene) Roger de Flor es el protagonista de un documental que lleva el sello del cineasta independiente Alberto Alonso. «Cuando volví de Barcelona, me reencontré con Roger, al que conocía desde pequeño porque es el hermano de un buen amigo mío», empieza a relatar el autor de este trabajo audiovisual. Fascinado por el talento de este cantautor, decidió iniciar el rodaje de un documental, de título provisional Naturalidad silvestre -como se llama el último disco de Roger-, sobre cómo los cantautores o músicos de pequeño aforo, como les llama Alberto, se tienen que ganar las habichuelas. «Detrás hay un gran trabajo, muchas complicaciones para hacerse un hueco», comenta Alberto Alonso. Aunque ahora está en paro «que no parado, eso es imposible», el cineasta ferrolano está enfrascado en varios proyectos a la vez, uno de ellos este documental que espera terminar en un par de meses. «La última grabación tendrá lugar en el Felipop, que va a abrir con Roger, y a partir de ahí a montar», dice. Alberto espera, una vez terminado el documental, poder comercializarlo y que se visione en televisión, amén de presentarlo a algún festival. Incluso, aprovechando las nuevas tecnologías, colgar fragmentos del trabajo audiovisual en Youtube. El presupuesto es modesto, «es un producto de bajo coste, las ayudas de la Xunta están un poco paralizadas», pero cuentan con el apoyo de Rubén Coca, que les presta sus equipos.

Para Alberto Alonso, es importante contextualizar toda historia. Así, en el documental intervienen otros músicos gallegos que, al igual que Roger de Flor, han tenido que currárselo mucho para subirse a un escenario, entre ellos, O neno Elliot y Magín Blanco. Aparecen también aquellos espacios que sirven de inspiración a los músicos del documental: Chamorro, Limodre....

La obra social no siempre lleva el sello de las grandes entidades financieras. Algunos negocios pequeños como Metropoliscomics de Ferrol también están dispuestos a brindar parte de sus beneficios a ayudar a los demás. «Es una política que adoptamos hace unos meses», afirma Manuel Rodríguez Pereira, propietario de la tienda junto a su hermano, José Luis. La idea de estos empresarios ferrolanos es realizar unas dos o tres donaciones de libros al año. De momento, ya han contribuido a fomentar la lectura de cómics entre los más pequeños mediante la entrega de 17 publicaciones en gallego para escolares del Isaac Peral. La semana pasada, enviaron a la biblioteca de la Casa do Patín, dependiente de la Universidade de A Coruña, 15 cómics para engrosar los fondos del centro. Figuran títulos como Watchmen y V de vendetta y autores como Satrapi, Paco Roca y Moebius. Hasta la donación de Metropoliscomics, la biblioteca del Patín no ofrecía a sus usuarios cómics. «Sin embargo, en la biblioteca municipal, hay una colección de este género estupenda», explica Manuel. Los propietarios de la tienda ferrolana ya están pensando adonde destinar sus libros la próxima vez. De hecho, ya están en negociaciones para donar cómics a la planta infantil del Arquitecto Marcide. «Creemos que para un niño enfermo, es una manera de distraerse», comenta. También tienen en mente llevar publicaciones de este género a las asociaciones de vecinos.