Defensa investiga la anómala explosión que mató a 5 militares

alejandro posilio MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Manejaban minas anticarro, a las que parece que habían retirado el detonador

25 feb 2011 . Actualizado a las 22:28 h.

Cinco de los mejores expertos en desactivación de explosivos del Ejército español perecieron ayer tras la explosión accidental de un artefacto durante unas prácticas militares en la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra situada en la localidad madrileña de Hoyo de Manzanares. Otros tres resultaron heridos, dos de ellos de extrema gravedad, y uno, leve.

El suceso se produjo pasadas las diez y media de la mañana en una zona conocida entre los militares como el Palancar, durante un ejercicio de instrucción en el campo de maniobras, en el que participaban 16 miembros del Ejército de Tierra y de Infantería de Marina de la Armada. Los militares estaban acumulando munición para su posterior voladura controlada. En concreto, se encontraban manipulando minas anticarro, que previamente habían sido desactivadas al quitarles el detonador.

Según Defensa, la munición detonó accidentalmente cuando colocaban las cargas y antes de que los militares pudieran alejarse lo suficiente. Las víctimas iban equipadas con casco y chaleco de protección. Como el ejercicio no estaba destinado a la desactivación, sino a la voladura a distancia, no usaban el mono especial de los desactivadores de explosivos del Ejército.

La investigación abierta por un juez togado militar, en la que participan los tédax (técnicos especialistas en desactivación de artefactos explosivos), intentará esclarecer las causas de la explosión, si fue por mal estado del material o por manipulación errónea, y el motivo por el cual había tantas personas cerca, algo que no es usual en una situación de este tipo. La operación era un ejercicio habitual de los que realiza la unidad de desactivación de minas y artefactos, «en el que se habían seguido todos los protocolos para salvaguardar al máximo la seguridad de los participantes», según subraya el ministerio.

Tres suboficiales y dos cabos

De los cinco militares muertos, tres pertenecían a la Brigada Acorazada número 12 del Ejército de Tierra con sede en El Goloso (Madrid), dos suboficiales y un cabo, y los otros formaban parte de la Brigada de Infantería de Marina con sede en San Fernando (Cádiz), un sargento primero y un cabo primero.

Los tres heridos también son infantes de Marina. Los dos en estado grave fueron trasladados en helicóptero al hospital Gómez Ulla, donde fueron intervenidos, y el leve, al hospital Puerta de Hierro. Los cadáveres, alguno de ellos destrozado, fueron llevados al Instituto Anatómico Forense, donde les realizaron las autopsias.

La ministra de Defensa, Carme Chacón, informó de que entre los hombres que perdieron la vida estaban «algunos de los mejores expertos en explosivos, como lo demuestra el que algunas de las víctimas acababan de regresar de Afganistán». También aseguró que había sido «una explosión de gran magnitud».