Manos Limpias califica de fraude de ley la recusación de Garzón al instructor de la causa contra él
ESPAÑA
El pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias, que ejerce ya la única acusación contra Baltasar Garzón en la causa del franquismo, acusó ayer al juez de la Audiencia Nacional de «fraude de ley» por recusar el pasado viernes al instructor del caso, Luciano Varela, al entender que el magistrado del Supremo tiene interés en la causa por haber ayudado a las acusaciones a subsanar los defectos de forma de sus escritos.
Manos Limpias niega de manera categórica que Varela los haya «asesorado» para mejorar sus escritos de acusación contra el juez y considera que pedir el apartamiento del instructor es una maniobra de «mala fe procesal» y de «abuso de derecho» con el único fin de dilatar de manera «dolosa» el proceso judicial. Según el sindicato ultraderechista, la «falsa acusación» de que Manos Limpias ha recibido ayuda de Varela «tendrá su debida respuesta judicial». La acusación popular insiste en que la intención de Garzón es «emponzoñar el proceso» con «sucias y perversas argucias y artimañas» que revelan que el juez de la Audiencia Nacional «no respeta las reglas del juego democrático y del Estado de derecho».