Zapatero asegura que no se opondría al nombramiento de Rato, que se perfila como presidente de Caja Madrid
ESPAÑA
Mientras la batalla entre Gallardón y Aguirre se recrudece, la presidenta madrileña comienza a acercar posiciones con Mariano Rajoy respecto al posible nombramiento de Rodrigo Rato como presidente de Caja Madrid. Aunque Aguirre se ha limitado hasta ahora a alabar a Rato sin apoyarlo explícitamente para el cargo, ayer el ex ministro de Economía subió un nuevo peldaño en sus aspiraciones. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dejó claro en una charla con un grupo de periodistas que el Ejecutivo no se opondría al nombramiento de Rato. «Nosotros ahí no tenemos una posición contraria», señaló. El Gobierno considera que el ex vicepresidente es el que cuenta con más posibilidades de acceder al cargo. Así lo dejó ver Zapatero, que cuando fue preguntado sobre Ignacio González rechazó dar su opinión. «Solo me pronuncio sobre Rato porque es el que parece más...», dijo el presidente sin acabar la frase.
Solución de compromiso
La vicepresidenta económica, Elena Salgado, se encargó de apuntalar luego la opinión de que el Gobierno no vería con malos ojos al ex ministro al afirmar que las palabras de Zapatero sobre este tema «valen muchísimo»
A expensas de lo que pueda ocurrir con Manuel Cobo, para el que Aguirre pide una sanción en el partido antes de avenirse a pactar un candidato con Rajoy, todo indica que el camino se despeja para Rato. Aguirre puede negociar desde una posición de fuerza con la dirección nacional, ya que puede vender el hecho de haber renunciado al que era su candidato, Ignacio González, actual vicepresidente del Gobierno madrileño. El líder del PP habría renunciado igualmente a imponer al que era su primera opción, el ex secretario de Estado en el Gobierno de Aznar Luis de Guindos. De esa manera, el ex ministro de Economía de Aznar sería como una solución pactada entre ambos.
La posibilidad de que Rato acabe sentándose en la presidencia de Caja Madrid jugaría además a favor de Aguirre en su batalla contra Gallardón. El número dos del alcalde aseguró en sus explosivas declaraciones que Aguirre y su equipo estaban tratando de desprestigiar a Rato para impedir que acabara dirigiendo la entidad financiera. Si finalmente esa posibilidad se consuma, tanto Cobo como Gallardón, que respaldó sus declaraciones, quedarían desautorizados en sus críticas a Aguirre.