El presidente valenciano y los otros tres acusados no comparecerán ante el juez el miércoles
10 jul 2009 . Actualizado a las 03:24 h.Francisco Camps y los otros tres imputados por aceptar regalos de las empresas de la trama de corrupción Gürtel no quieren nuevos escándalos a la puerta de los juzgados. El presidente valenciano, el portavoz del PP en las Cortes, Ricardo Costa, el ex vicepresidente de la Generalitat Víctor Campos y el ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo Rafael Betoret, lograron ayer el permiso del juez para no acudir el 15 de julio a la vista que se celebrará en el Tribunal Superior de Justicia, en la que el fiscal mantendrá la acusación de cohecho contra ellos.
El juez instructor, José Flors, no puso pega alguna a la solicitud porque la asistencia a la vista de imputación es una prerrogativa de los investigados y ellos han preferido renunciar a este derecho antes que enfrentarse de nuevo a decenas de informadores y a grupos de ciudadanos a favor y en contra ante el palacio de justicia, como ocurrió en la anterior citación, con un considerable revuelo.
La excusa legal de los cuatro es que tienen plena confianza en sus abogados defensores, quienes sí estarán presentes y hablarán en su nombre. Camps y los otros tres imputados argumentaron además que no necesitan asistir a la cita porque ya conocen con detalle la imputación que les adjudican.
La Fiscalía Anticorrupción, a su vez, reclamó ayer al juez instructor que impute también por un delito de cohecho a Francisco Correa, a Álvaro Pérez, el Bigotes, y a Pablo Crespo, los máximos responsables de la red de empresas del caso y quienes supuestamente pagaron los trajes. La razón es que el cohecho es un delito que comete por igual el que da y el que recibe la dádiva. La pretensión del ministerio público es que los nuevos imputados comparezcan también el próximo miércoles.
La vista servirá para que el magistrado ratifique en un auto su decisión de abrir contra los cuatro investigados un procedimiento de juicio con jurado o decretar el sobreseimiento de la causa. El trámite tiene lugar días después de que el instructor decretase la continuación de la investigación penal por observar «suficientes indicios racionales» de que los imputados pudieron aceptar trajes y otros complementos, por un valor mínimo de 47.700 euros, de las empresas de la red Gürtel, adjudicatarias de contratos millonarios de la Comunidad Valenciana.
La Fiscalía y las acusaciones particulares, las primeras en alegar durante la vista, ratificarán ante Flors lo que consideran las pruebas del delito, solicitarán nuevas diligencias para completar la instrucción y abogarán por que los imputados se sienten en el banquillo para ser juzgados. Las defensas reclamarán el sobreseimiento de la causa y de las imputaciones por entender que no hay ningún elemento que rompa la presunción de inocencia de sus clientes. Si el magistrado, escuchadas las partes, no archiva la causa, los siguientes pasos serán completar la investigación y decidir si hay elementos suficientes para dictar la apertura de juicio oral y fijar el día para sentarlos ante el jurado.
El recurso que los imputados presentarán al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana contra la decisión de Flors de seguir con la causa no paralizará ni la vista del 15 de julio ni el resto de diligencias que acuerde el instructor. Las defensas tienen hasta el lunes próximo para entregar sus recursos, en los que pedirán que se rechace la existencia de indicios de delito en el comportamiento de sus clientes y el archivo de las actuaciones.