PP y PSOE utilizan como arma electoral acusaciones por escándalos

Magis Iglesias

ESPAÑA

Según González Pons, Fernández de la Vega también utilizó un avión oficial para acudir a un acto privado

27 may 2009 . Actualizado a las 12:08 h.

«Zapatero vive a costa de los españoles, precisamente, cuando peor lo están pasando». Con este mensaje del vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, el PP intenta situar en el centro del debate electoral el viaje del presidente del Gobierno a Sevilla, en un avión del Ejército para participar en un mitin del PSOE. Una estrategia que no dista mucho de la de los socialistas, que han entrado de lleno en la guerra, política y judicial, con los populares a propósito del caso Gürtel y las acusaciones al presidente valenciano, Francisco Camps. Y, paralelamente, los socialistas madrileños han llevado a los tribunales las donaciones empresariales a la campaña de Esperanza Aguirre en el 2003.

«Rodríguez Zapatero cada día se parece más a Felipe González», dijo ayer González Pons. «Paro, despilfarro y corrupción» fue la denuncia y el lema con el que el PP llegó al poder en los años noventa y ahora quiere repetir el modelo de oposición para desmovilizar a los votantes socialistas porque encuentra cierto paralelismo entre la decadencia de la etapa de González y el momento actual. Los populares también ensayan en esta campaña la estrategia que siguieron en las autonómicas gallegas, cuando denunciaron el despilfarro en la Xunta en muebles y coches de lujo.

«Un gorrón»

El PP copia el esquema de 1988, cuando se supo que el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, fletó un Mystère del Ejército para asistir a una corrida de toros. En este caso, se trata del viaje del presidente para asistir al mitin de campaña en Dos Hermanas, el pasado domingo. «Utiliza aviones del Ejército para poner verde a la oposición», dijo González Pons. «Sabíamos que era capaz de engañar y vender peines a los calvos, pero no sabíamos que, además, es un gorrón», dijo.

La número tres del PSOE, Leire Pajín, admitió que el jefe del Ejecutivo utilizó un avión oficial, pero «como hicieron siempre los presidentes», y explicó que la única excepción a esta norma son las campañas para unas elecciones generales, «porque el Gobierno está en funciones». En realidad, los Gobiernos entran en funciones después de las votaciones.

El vicecoordinador de la campaña electoral del PSOE, Antonio Hernando, respaldó la tesis de Pajín y afirmó que el uso de aviones oficiales en campaña «es habitual y responde exclusivamente a razones de seguridad». Además, aseguró que Aznar utilizó un Falcon del Ejército para hacer la campaña de las municipales del 2003 e invitó al viaje a los encausados por la operación Gürtel, Alfonso Bosch y Alberto López Viejo.

González Pons lo negó y aseguró que «Aznar siempre viajó a costa del PP», al tiempo que exhibió en rueda de prensa las facturas del alquiler del avión privado que utilizó el ex presidente en su última campaña electoral y que su partido entregó al Tribunal de Cuentas para su fiscalización.

El PP combinará las declaraciones con iniciativas parlamentarias, al servicio de la misma denuncia sobre el uso de los transportes oficiales por parte del Gabinete de Zapatero. «¿Cuántos miembros del Gobierno utilizaron los aviones, pagados con los impuestos, como taxis?», preguntó González Pons. Quien aseguró, además, que la vicepresidenta Fernández de la Vega viajó en una aeronave militar a Valencia, el pasado 19 de marzo, para «ver fallas», aseguró que no asistió a ningún acto oficial y su visita fue anunciada por el PSOE.