madrid | Tras casi cuatro años en estado de choque, el PP se acerca al momento decisivo en el que las urnas dilucidarán si Zapatero es un paréntesis en un largo período de gobierno conservador o si la crisis de la derecha española va para largo. Y a medida que se acerca el test la tensión aumenta. Los previsibles codazos para colocarse en las listas se convierten en verdaderas batallas tras el regreso de Rodrigo Rato y el reforzamiento de sus ex colaboradores, hasta hace poco en el ostracismo o bien resguardados en la empresa privada.
La hipótesis lanzada en un confidencial por un periodista muy próximo al PP de que Rato se convierta en el candidato popular a la presidencia del Gobierno mientras Rajoy continúa como presidente del partido se considera parte de esa guerra soterrada. El nuevo presidente del PP catalán, Daniel Sirera, al que se supone más próximo al todavía presidente del FMI que a Rajoy, descartó ayer públicamente que Rato pueda ser el candidato. Fuentes del PP atribuyen el bulo en primer lugar a ex colaboradores de Rato que pretenden ganar así cuotas de poder en las listas, y en segundo lugar a medios afines al PSOE, interesados en socavar el liderazgo de Rajoy.
Pero esas mismas fuentes admiten que el silencio de Rato inquieta. En el PP no gusta que el ex vicepresidente no desmienta semejantes rumores y tampoco acabe de aclarar si quiere ser diputado o si terminará dirigiendo una de las muchas grandes empresas en las que se le coloca, entre ellas la nueva Endesa. Aznar generaba angustia por su método digital de hacer las listas, pero la forma de trabajar de Rajoy, como si el problema no existiera, no disipa la tensión.
Planes por aclarar
El actual líder del PP está molesto porque Rato, con el que nunca tuvo mucho diálogo, no le aclare sus planes. Pero sabe que si decide ir en las listas no sólo no podrá negarse, sino que le será de gran ayuda para ganar votos entre los ciudadanos y credibilidad ante los empresarios. Para contrarrestar el efecto Rato, Rajoy prepara tras el verano el desembarco en el núcleo duro de decisión en Madrid de jóvenes valores del PP con buena imagen. En esa otra lista todos incluyen al gallego Núñez Feijoo, que de momento ya ha representado a Rajoy en la cumbre del PP en México con el Partido Acción Nacional azteca. Rajoy, alicaído y bajo de tono, renunció a última hora a este interesante viaje.