Si Obama no logra un pacto, se abrirá una nueva crisis mundial
27 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Obama calificó de «irresponsable» la falta de acuerdo para aumentar la capacidad de endeudamiento de su país en un dramático discurso que dirigió a la nación el lunes. El presidente estadounidense alertó de nuevo -pero cada vez con menos tiempo de maniobra- de que la falta de acuerdo puede provocar una gravísima crisis económica en su país y en el resto del mundo. Pero realmente, ¿cuál es la situación y cómo se ha llegado a este punto?
¿Por qué necesita EE.UU. endeudarse más?
EE. UU. como el resto de los países occidentales, cada uno en una medida, vive «a crédito», necesita pedir prestado para su funcionamiento normal. Esos préstamos los consigue emitiendo lo que se llama deuda pública que le vende a distintos inversores: particulares, empresas y otros países. Por ley, el Gobierno de Washington no puede superar los 14,29 billones de dólares de endeudamiento sin el permiso del Congreso. Y eso es lo que ocurre en ese momento. Alcanzó esa cifra en el mes de mayo y ahora el Congreso está discutiendo aumentar la capacidad para que el país pueda pedir más dinero.
¿Y por qué no se ponen de acuerdo los políticos?
Para aprobar el aumento de la capacidad de endeudamiento es necesario que republicanos y demócratas hagan un pacto. Los dos partidos creen que es imprescindible aprobar el aumento de la deuda unido a una reducción del gasto que comience a disminuir el enorme déficit de su país. Pero mientras los republicanos quieren que los recortes se hagan en programas médicos y sociales, los demócratas quieren conseguirlo subiendo los impuestos.
Si no llegan a un acuerdo, ¿el Gobierno de EE.UU. tendría que decretar la suspensión pagos?
Aunque en teoría sí sería así, parece que todavía existe cierta capacidad de maniobra. Para empezar antes de decretar una bancarrota, el Gobierno estadounidense establecería una especie de lista de prioridades: de qué se puede prescindir y de qué no se puede prescindir. Se tendrían que suspender muchísimos programas sociales, e incluso se ha afirmado que peligraría el cobro de las pensiones. Y desde luego no podrían hacer frente a la devolución de los préstamos que ha recibido ya. Es decir, se convertiría en moroso.
¿Por qué todo el mundo habla del 2 de agosto como fecha límite?
Porque ese día a Washington se le acaba el dinero. Cuando en mayo se alcanzó el límite de endeudamiento, es decir, los 14,29 billones de dólares, el Tesoro realizó algunas maniobras financieras para que el Gobierno tuviera liquidez para seguir funcionando. Pero esa liquidez llega solo hasta el martes. Si ese día los legisladores no han aprobado subir el techo de la deuda, Washington se queda sin dinero.
¿Y por qué se dice que eso provocaría una crisis mundial?
Si Estados Unidos, primera potencia mundial, deja de devolver su deuda, las agencias de calificación de riesgo degradarían su nota de mercado, incluso antes de que eso ocurriera, solo con que no se llegue a un acuerdo. Y cuando un país no es fiable inmediatamente le suben los tipos de interés por el dinero que recibe prestado.
Una subida de estas tasas en un momento en el que la economía estadounidense tiene todavía muchos problemas provocaría, sin duda, una nueva crisis, muy profunda. Y esa crisis podría volver a contagiar, como ya sucedió en el 2008, a toda la economía mundial.