Directivos de la alianza nipona, de Citroën y de la Sepes visitarán en los próximos días el polígono de Río do Pozo
14 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Narón ha dado un paso al frente para posicionarse como posible sede de la fábrica de baterías de ión litio que proyecta crear el consorcio formado por Mitsubishi Motor Corp y GS Yuasa si finalmente este no logra su objetivo de asentarse en la viguesa Plataforma Logística de Salvaterra. Este polígono se encuentra inmerso en un embrollo burocrático por incumplimiento de varias normas urbanísticas, que es más que posible que, pese a la celeridad con la que la Xunta está llevando a cabo las gestiones, no se solucione antes de finales de año, plazo dado por los japoneses para contar con los terrenos.
El Concello naronés, en cuyo territorio se asienta el tercer polígono industrial más grande de Galicia, con 1,6 millones de metros netos de suelo, se ha dirigido al director de PSA Citroën, Pierre Ianni, y a la alianza industrial nipona para informarles de la disponibilidad de terrenos en los que podría materializarse la mayor fábrica de pilas pesadas de Europa. Supondrá una inversión de 500 millones y posibilitaría la creación de mil puestos de trabajo, aunque en una primera fase se pondrían en marcha unos 300.
El Ayuntamiento naronés, gobernado por Terra Galega, opta por la discreción sobre esta actuación, entre otras razones porque rehúye una guerra de territorios por captar este proyecto, aunque su propuesta no ha caído en saco roto. De hecho, está previsto que en las próximas semanas, responsables de Mitsubishi, PSA Citroën y de la Entidad Estatal de Suelo Sepes -promotora del polígono naronés- visiten el recinto, que en estos momentos cuenta con 300.000 metros cuadrados de terreno ya urbanizados y disponibles para cualquier proyecto empresarial. Es una de las bazas con las que juega la opción naronesa, ante la urgencia que plantea el consorcio nipón, que quiere tener despejadas las dudas jurídicas sobre Salvaterra antes de que finalice el año para iniciar de inmediato la construcción de la factoría.
Pero precisamente a que ni la Xunta ni el Gobierno le han dado al consorcio la seguridad de que los problemas legales de la plataforma se solucionarán antes de finalizar ese período, los promotores de la factoría han comenzado a buscar lugares alternativos, y ya se han interesado como segunda opción por el polígono Porto do Molle, que promueve la Zona Franca de Vigo en Nigrán, a 23 kilómetros de la ciudad olívica, aunque también deberá salvar determinados trámites burocráticos antes de poner a disposición sus terrenos.
Además de disponibilidad de suelo para actuar de inmediato sobre ellos, el polígono de Río do Pozo cuenta con accesos directos a la AP-9 y a la autovía a Vilalba, así como un enlace directo al puerto ferrolano, aunque dista casi 200 kilómetros de Vigo.