«Cada día se inscriben en el paro 240 personas, y entran 2 o 3 ofertas»

Gabriel Lemos / Luis C. Saavedra

ECONOMÍA

Los funcionarios de las oficinas de empleo reconocen que los medios con los que cuentan son insuficientes para atender el elevado número de nuevos demandantes

10 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Minutos antes de las nueve de la mañana, cincuenta personas escenificaban ayer el retrato más fiel del mercado laboral tras el zarpazo de la crisis, a las puertas de la mayor oficina de empleo en Galicia, en la plaza Rafael Dieste, en A Coruña.

A la cabeza de la fila se situaba Andrés Manteiga, un peón de 26 años al que su empresa, como al resto de sus compañeros eventuales, mandó al paro en vista de la coyuntura económica. Andrés había acudido a las mismas oficinas para inscribirse como demandante de empleo, pero al ir a solicitar la prestación se encontró con que la máquina que da los turnos se frenó antes de las 10 de la mañana. Ayer no quiso correr riesgos y plantó su coche delante de la puerta quince minutos antes de las siete de la mañana. Más madrugador fue Fernando, que salió a las 6 de la mañana de su casa en Mesón do Vento y condujo entre la nieve para hacerse con el segundo tique del día. «Se ata para ir ao médico podes pedir cita previa, e só a colles cando estás enfermo... Non entendo por que tanto colapso. Se estamos en crise, estamos todos, incluídos os servizos públicos», se quejaba.

El problema es que, tal y como reconocían los funcionarios, las costuras del sistema de desempleo están muy forzadas por el aumento del paro: «Las colas en enero son habituales, porque muchos contratos temporales se rescinden a finales de diciembre y la gente espera a que finalicen las fiestas para venir y eso crea una aglomeración, pero este año se está notando además el plus de la crisis», aduce uno de los funcionarios, que no quiere ser identificado. «Antes venían muchos contratos finalizados, ahora llegan con la carta de despido», apuntilla otro.

Los nuevos desempleados que acuden al Inem lo hacen con pocas esperanzas de recibir allí alguna oferta que mejore su situación laboral: «Trabajo en la hostelería y aquí lo que funciona es el boca a boca, nunca me han llamado de aquí», señala Vicente Barone, un venezolano que lleva siete años en España. Los datos facilitados en la oficina tampoco dan muchas esperanzas: «Cada día se inscriben aquí en el paro 240 personas y recibimos unas 2 o 3 ofertas de media, la mayoría para empleos poco cualificados, como personal de limpieza». Es decir, en el supuesto ideal de que todas las ofertas se adecuasen a algún perfil, se tardarían 3 meses en dar respuesta a las demandas de empleo de un solo día.

Sobre si la realización de los trámites por Internet podría aliviar la congestión en los centros del Inem, los funcionarios se muestran desconfiados: «El sistema es inestable, por ahora no hay nada tan seguro como un papel con su cuño».

Menor saturación en Vigo

En el caso de Vigo, en la oficina de Sanjurjo Badía, la más céntrica de la ciudad, la situación ayer era más calmada. Pese a ello, los demandantes de empleo apuran estos días para conseguir cerrar los trámites antes del día 20, ya que de esa forma pueden empezar a cobrar la prestación a mediados de febrero. En todo caso, los usuarios salen de la oficina sin información exacta sobre la cuantía de su prestación y su duración. La carta que acabe con la tensa espera llegará a casa tres semanas después.