José Antonio López tiene 45 años y es el propietario del Mesón Os Castros. Lleva diez años cocinando junto a su mujer, y ninguno de los dos posee ningún reconocimiento oficial de su habilidad ante los fogones. Se muestra favorable ante la implantación de la nueva reforma que el Gobierno quiere llevar a cabo en la Formación Profesional. «Tiene que ser algo que se te dé bien, porque puedes tener título, un plato muy bien diseñado pero un paladar malo», explica José Antonio. Junto a ellos dos trabaja una ayudante de cocina que tampoco cuenta con ninguna credencial teórica. «Nosotros miramos que sepa trabajar, y que sepa un poco de cocina y el resto ya lo aprenderá poco a poco», comenta. Cree que en su profesión el título no es necesario. «Yo estoy trabajando desde hace diez años y no tengo ninguna titulación», señala.