La fiscalía investiga una red de corrupción, orgías y viajes en el escándalo Volkswagen

Enrique Müller

ECONOMÍA

Ferdinand Piëch, el gran señor de la industria automovilística alemana y presidente del Comité de Vigilancia de Volkswagen, está ya en el punto de mira de la Justicia, que no descarta iniciar una investigación criminal en su contra por el escándalo que afectó al grupo, tras descubrir una red de corrupción, orgías y viajes de placer que le costaron el cargo a dos ejecutivos y al presidente del comité de empresa.

Peter Hartz, el ex jefe de personal de Volkswagen, fue condenado a una pena de dos años de libertad condicionada y al pago de una multa de 576.000 euros, tras confesar que autorizó el pago de hasta dos millones de euros en bonificaciones al ex jefe del comité de empresa, Klaus Volkert, y otros 600.000 euros a su amante. Uno de los fiscales anunció ayer que llamará a declarar a tres cercanos ex colaboradores de Piëch, ya que tiene en su poder informaciones de un periodista que revelan que Piech podría haber sido informado por su ex jefe de finanzas sobre las millonarias facturas de los viajes de algunos miembros del comité de empresa.