El Gobierno admite que los ingresos por IVA crecerán la mitad por la caída del consumo

Natalia Bore

ECONOMÍA

No parece que la palabra crisis asuste en el Ministerio de Economía, donde el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, presentó ayer los datos de ejecución presupuestaria hasta septiembre. El optimismo ministerial se arropa con los 12.857 millones de euros de superávit que el Estado registró en contabilidad nacional en los primeros nueve meses de este ejercicio, lo que se traduce en el 1,22% del Producto Interior Bruto (PIB) y en un incremento de casi 2.000 millones con respecto al año pasado.

Ocaña apuntó que, desde el observatorio que supone la hacienda pública, «las empresas siguen fuertes, el mercado de trabajo sigue funcionando y la situación económica se mantiene estable en un nivel fuerte de crecimiento», lo que permite augurar al Gobierno que cerrará el 2007 «con buenos resultados económicos, en línea con los de hace un año».

Pero en la lectura positiva de la ejecución de los Presupuestos hasta septiembre, el secretario de Estado reconoció que los ingresos por recaudación del IVA crecerán este año menos de lo esperado, concretamente «un par de puntos por debajo del 7%». El dato, que se traduce en un crecimiento de casi la mitad del del pasado año, no es, según Ocaña, más que un reajuste que «le vendrá bien a la economía», pues significa que el «modelo de crecimiento se está recomponiendo, tirado menos por el consumo y más por la contribución menos mala del sector exterior».

En lo referente a la ejecución del presupuesto de gastos, Ocaña explicó que la evolución se ajusta a la prevista y que la situación apunta a que en el 2008 se cumplirán «con comodidad» las previsiones de superávit.