España, a solo un paso del éxito

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El balonmano español ha vuelto a acercarse al grupo de cabeza. En el Europeo dio la talla frente a equipos inferiores, pero sigue un peldaño por debajo de los grandes

30 ene 2010 . Actualizado a las 03:03 h.

Hoy finaliza la participación de España en un Campeonato de Europa que venía marcado por el estrepitoso fracaso en el Mundial de Croacia 2009. No era, por tanto, una competición más. Se debía borrar de un plumazo todo atisbo de fracaso y volver a colocar nuestro balonmano en el lugar que le corresponde por historia y potencial.

Siempre máxima exigencia

Después del Mundial, todos los análisis carecerían del mínimo rigor, ya que Valero Rivera no tuvo tiempo material, fueron nombrados quince días antes, para realizar un trabajo planificado con ciertas garantías. Ha pasado más de un año y, aunque tanto el seleccionador como el presidente de la federación no paran de repetir que se trabaja en función del ciclo olímpico, debemos evaluarnos cada año para saber si caminamos en la dirección correcta. Coincido con la apreciación, pero la selección no debe trabajar solo en función del gran banquete olímpico. Tenemos una liga profesional, jugadores y técnicos de gran calidad para echarnos sobre los hombros la responsabilidad de intentar luchar siempre por los puestos de honor. Los Juegos de Londres 2012 ya llegarán, pero mientras tanto debemos marcarnos las metas más altas.

Progresa adecuadamente

Nuestra participación tiene una doble lectura: contra equipos con un potencial presumiblemente inferior dimos la talla y, por momentos, hasta con fases de juego espectacular; por el contrario, cuando nos tocó enfrentarnos a selecciones punteras, comprobamos que todavía estamos un peldaño por debajo. No solo la derrota con los polacos sostiene tal afirmación, sino el empate con Francia después de un juego tremendamente irregular. Vamos en la dirección adecuada y situarnos entre los seis mejores es la mayor prueba de ello. Tenemos un equipo con futuro, al cual se le podría aplicar el proverbio alemán «te volverás más inteligente a través de tus errores».

¿Qué nos ha faltado?

Capacidad de liderazgo en la pista y mayor aportación en nuestra portería. Los equipos son sistemas vivos, dinámicos, que tienen sus altos y bajos. Hay equipos que tienen varios líderes y en distintos planos: en el vestuario, en defensa, en ataque... A los entrenadores les encanta tenerlos, ya que suelen canalizar las pretensiones del entrenador. Valero Rivera puede ser un líder en el banquillo, pero su personalidad y conocimientos se deben trasladar siempre a la pista. Todas las grandes selecciones tienen un líder claro. Iker Romero parecía ese personaje, pero se diluyó durante el campeonato. Menos mal que los Entrerríos aguantaron el tirón.

La portería, por debajo

Hombrados ha hecho una competición correcta. Se quedó solo ante el peligro por la lesión del otro guardameta, Sterbik a los dos minutos del primer partido.

La prueba del algodón no engaña. Las estadísticas sitúan a nuestro portero con un 30% de paradas, situado a la cola de la clasificación. A veces le falló su defensa, pero, lo cierto, es que su aportación ha estado por debajo de lo que exigen las semifinales (valores por encima del 37%). De las cuatro semifinalistas, tres tienen a sus porteros en los tres primeros puestos. ¡Algo querrá decir!