El club estudia el informe del fiscal para personarse y el entorno de Gómez alude al articulado para eximirle

La Voz

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Mientras el Celta estudia el informe de la fiscalía de Pontevedra para decidir si se presenta como parte en la pieza de calificación del concurso de acreedores, Horacio Gómez ultima los argumentos con que sustentar su defensa. El voto discrepante de Pérez Bouzada y la redacción del artículo 172.3 aludido por el fiscal parecen de entrada el principal sustento.

El texto del artículo 172.3 de la Ley Concursal se ha convertido en motivo de culto para la defensa de Gómez, Alfredo Rodríguez y el auditor. El epígrafe en cuestión recoge la posibilidad de obligar a pagar a los administradores que sean considerados culposos los créditos impagados en el concurso, pero cuando se trata de una sociedad en liquidación, argumentando que ese no es el caso del Celta.

Concretamente el artículo 172.3 al que alude el fiscal dice textualmente que «si la sección de calificación hubiera sido formada como consecuencia de la apertura de la fase de liquidación, la sentencia podrá, además, condenar a los administradores o liquidadores, de derecho o de hecho, de la persona jurídica cuyo concurso se califique como culpable, y a quienes hubieren tenido esta condición dentro de los dos años anteriores a la fecha de la declaración de concurso, a pagar a los acreedores concursales, total o parcialmente, el importe que de sus créditos no perciban en la liquidación de la masa activa».

Fuentes jurídicas consultadas indicaron que pese a su redacción, cada día se utiliza más en concursos que acaban aprobando convenio, un argumento que avala en este caso las tesis del fiscal, que en su informe evitó valorar alguno de los puntos discordantes del voto culpable de los administradores Francisco Prada y José Vázquez. Concretamente el desfase de 1,5 millones entre el balance de caja y el arqueo realizado.

Silencios

Un día después de conocerse la letra pequeña del informe del ministerio fiscal ninguna de las partes entró en valoraciones. Gómez Araújo, después de dar un paso al frente cuando se conoció la propuesta de culpabilidad de los administradores se ha decantado en esta ocasión por una posición más reservada, aunque desde su entorno han llegado cantos de sirena a la batalla. Quizás la junta general del próximo lunes pueda aclararlo si el ex presidente acaba compareciendo, algo que con toda probabilidad no quedará desvelado hasta última hora.

El Celta también guarda silencio en el asunto a nivel oficial. Se recuerda en Praza de España que se trata de una pieza paralela al convenio concursal en donde la sociedad no tiene incidencia directa, aunque sopesan la posibilidad de presentarse como parte para reclamar daños y perjuicios. La decisión final queda aparcada a la espera de que pase el cónclave de los accionistas y de la vuelta del presidente Carlos Mouriño de su paréntesis navideño en México.

El club vigués quiere pasar página cuanto antes y centrarse en lo deportivo después de un año y medio convulso en todos los frentes. No obstante, asumen que el asunto de las responsabilidades va para largo y que todavía dará mucho que hablar. Nadie lo duda.