El Alavés se toma como una final definitiva la contienda de esta tarde (18.30 horas) ante un Huesca que ya ha hecho los deberes, aunque matemáticamente le falta un punto. Si ganan los vitorianos estarán a dos puntos del Celta. Después de muchas semanas hablando de partidos trascendentales, vitales o finales, la visita del Huesca es el partido donde no sumar los tres puntos le abren la puerta al Alavés del pozo de Segunda B.
El Alavés recuperará el habitual esquema del 4-4-2 con la vuelta de Llorente como interior zurdo, la salida de Garro del centro del campo y la apuesta por el canterano Igor en la delantera, titular por segunda jornada consecutiva, buscando su velocidad de desmarque y diagonales. El equipo oscense, con la renovación del entrenador Antonio Calderón, cuenta para este choque con las bajas de los dos jóvenes centrales Baltasar Rigo y Paco Borrego, que habían jugado en los dos últimos partidos.