Una gallega que abre camino

DEPORTES

La ciclista Eva Castro es la única española que compite de forma regular en la Copa del Mundo de «four cross», una modalidad de «mountain bike» que nació en el 2002

25 may 2009 . Actualizado a las 11:43 h.

Eva Castro (Croydon, 1977) es la llanera solitaria del four cross . La única española que disputa de forma habitual pruebas de la Copa del Mundo de la especialidad. La gallega que reina a nivel nacional en una especialidad joven y efervescente. «Comencé a competir en las modalidades de cross country y de descenso. Cuando me estrené en descenso, esto del four cross no existía», explica. En 1994 logró el bronce nacional en categoría júnior. Y en el 2005 conquistó la plata en élite. Pero prefirió el dual slalom . «En el dual slalom las ciclistas compiten en las series de dos en dos. Todo es más sencillo. Es como el four cross a pequeña escala y con dos calles que separan a los participantes», señala.

Por eso encontró la dosis extra de adrenalina que buscaba en el four cross . «Las series se realizan de cuatro en cuatro en circuitos que son mucho más técnicos. Para el público es mucho más espectacular por su dificultad y por el contacto que se produce entre los competidores», indica. Por momentos, hay en el four cross escenas que recuerdan a la lucha de los velocistas. La ciclista oleirense tiene que sacar los codos. «Eso a veces tiene sus peligros, pero también te motiva mucho, te aporta emoción», apunta.

Eva Castro asegura que su modalidad va evolucionando, retorciendo trazados, acumulando obstáculos. «Zonas de troncos a modo de escalera, rocas para que cada uno se busque su propia trazada, saltos dobles y triples, mesetas...», enumera. Un catálogo de escollos.

Pero la elección del four cross también se debe a sus cualidades físicas. «Tengo mejores condiciones para esta especialidad que para otras como el descenso. Porque soy una deportista con potencia explosiva, yo no tengo la resistencia de una fondista. Y creo que los saltos se me dan bastante bien», señala.

El Mundial de Lugano

Su primera cita internacional fue el Mundial de Lugano. «Di el salto a la selección hace cinco años. Competía en el primer circuito grande. Fue una pasada, muy divertido», comenta. Fue un momento clave en su trayectoria. Hasta entonces había disputado pruebas solo en España. «Correr a otro nivel me animó, hizo que me dedicara más en serio a esto», agrega.

Su gran objetivo en los últimos años es la Copa del Mundo. Compite en distintos países buscando el podio, muchas veces al lado del campeón mundial de la especialidad, el español Rafa Álvarez.

A nivel nacional, la gallega es la gran dominadora, pero prácticamente no dispone de pruebas para foguearse. «En el 2008 no se celebró el campeonato de España. Ninguna organización se hizo cargo del circuito. Y este año vamos por el mismo camino», lamenta.

Tiene en su palmarés un bronce en el europeo absoluto, pero sueña con regresar al podio de la Copa del Mundo, aquel que ya pisó en Vigo. Se siente fuerte en los circuitos, pero piensa que tiene que mejorar las salidas. Como en la fórmula 1, el arranque en four cross a veces reparte posiciones que después son imposibles de alterar durante la carrera. Cuestión de reflejos. Y de domar la técnica. De repetir movimientos hasta el límite antes o después de trabajar. Y en solitario.