El Dépor atropella al Feyenoord

Pedro J. Barreiros

DEPORTES

Guardado lideró la gran primera hora de los locales, en la que golearon a un rival lento y sin respuesta

28 nov 2008 . Actualizado a las 14:41 h.

Bastaron dos fogonazos para que el Dépor alcanzase su primera victoria en la fase de grupos de la Copa de la UEFA. Los goles, prácticamente seguidos de Hofland, en propia meta tras una gran cabalgada de Filipe, y de Guardado, el mejor del partido, sentenciaron a un rival timorato y que decepcionó a la memoria que los aficionados de Riazor guardan de Makaay. El ex deportivista, un islote en el ataque de su equipo, falló un remate a bocajarro y se movió como una sombra del futbolista que marcó una época en A Coruña.

El Dépor salió con las ideas claras. Presionó la salida del balón y el Feyenoord desapareció. Así de simple. El conjunto holandés, campeón de Europa en 1970, dio una malísima impresión anoche, incapaz de trenzar una sola jugada que acabase en remate sobre la meta de Aranzubia en toda la primera parte. Así, los locales marcaron el ritmo frente a un rival agazapado, en el que Makaay ni siquiera tocó el balón en el primer cuarto de hora.

Mista protagonizó los primeros minutos. Con Guardado (¡cómo está creciendo en presencia y mando sobre sus compañeros!) como principal asistente, el delantero llamado a liderar el apartado goleador coruñés esta temporada quiso reivindicarse en la Copa de la UEFA. Casi anecdótico hasta ahora en la Liga, donde solo anotó el primer gol en el estreno contra el Real Madrid, marró dos ocasiones en los primeros diez minutos. La primera, tras una falta botada desde la derecha que el murciano, solo, remató fuera en el primer palo. Le siguió otra aún más clara, cuando se dio la vuelta en la frontal y su disparo lamió el poste derecho de Timmer, quien ni había reaccionado.

Por lo demás, la primera parte se convirtió en un monólogo blanquiazul y Aranzubia, en su espectador privilegiado. Pocos partidos habrá pasado tan tranquilo como esos primeros 45 minutos. Eso sí, el orden de El Ahmadi y Van Bronckhorst en la zona ancha impedía al Dépor llegar con claridad a la meta rival. Pero todo se desbarató para el Feyenoord en el gol, que retrató a todo su sistema defensivo. En una acción marcada por la insistencia de Guardado, aunque fue Lopo quien acabó enviando el balón a la red. Mista remató un córner en el punto de penalti y Wijnaldum salvó bajo palos, pero la jugada llegó a la derecha, donde Cristian devolvió el balón al área. El mexicano, el más bajito sobre el campo, porfió en el segundo palo y acabó devolviendo el balón al centro del área para que el defensa lo empujase a la red. Lopo corrió al banquillo a celebrarlo con el preparador físico, Eduardo Domínguez.

El segundo tiempo apenas duró los siete minutos que el Dépor tardó en marcar su tercer gol. Antes, Bruins probó por primera y última vez a Aranzubia con un disparo raso que el meta rechazó a saque de esquina. El contragolpe de Filipe por la derecha que Hofland llevó a la red en su intento por desviar el balón y el zurdazo de Guardado solo ante Timmer tras un gran centro de Cristian desde la izquierda zanjaron cualquier debate. El Dépor sigue con hambre de victorias.