Las dudas razonables que existían acerca del potencial del Teucro quedaron despejadas en la mañana de ayer en la final de la Copa Galicia. El conjunto pontevedrés, que solo había conseguido victorias ante rivales de poca entidad, superó con claridad al Pilotes Posada y conquistó el título. Los pupilos que dirige Pillo, que completaron un gran partido sobre todo en defensa, fueron siempre por delante en el electrónico y alzaron el trofeo después de imponerse por 29-24 a seis días del inicio de la Liga Asobal.
El Teucro salió enchufado y comandó el marcador desde los instantes iniciales ante un Octavio que se vio obligado a ir a remolque (3-1). El buen trabajo defensivo de los jugadores pontevedreses y la aportación de Ristanovic bajo palos fue determinante para que la diferencia creciera hasta los cuatro tantos ?(10-6). Esa distancia se mantuvo hasta los últimos instantes del período inicial, pero el 16-13 del descanso dejaba las espadas en todo lo alto.
La segunda mitad continuó con el mismo guión. El Teucro recuperó su máxima ventaja a las primeras de cambio (19-15) y la incrementó en el minuto 40. El 21-16 parecía empezar a decantar el encuentro para los pontevedreses, pero el conjunto olívico aún no había dicho su última palabra. El Octavio sacó a relucir toda la calidad que posee y estrechó el electrónico del Municipal de Bueu hasta un emocionante ?22-20. Sin embargo, el Teucro reaccionó y sentenció con un parcial de 3-0.