Apasionado del deporte y de la naturaleza, una de sus grandes aficiones es el snow. Le encanta también salir de viaje, aunque este año se haya quedado sin vacaciones.
-¿De dónde le viene esa afición al snow?
-Siempre me gustó la nieve. Al principio, íbamos cerca, a León, pero luego se nos fue quedando pequeña la pista y descubrimos Francia y Suiza. Además, me encanta pasar la Navidad en la nieve, esquiando en familia. Siempre vamos en fin de año.
-¿Por qué el snow?
-Por esa libertad que te da el poder salir de pista. El esquí es más de señoritos [se ríe], aunque lo practican mi mujer y mi hija. Los palistas, que es como llamamos a los esquiadores, siempre se quejan de la gente que hacemos snow y yo echo de menos que haya más gente de cuarenta años practicando este deporte, porque muchos tienen treinta o veinte.
-¿Su hija también esquía?
-Sí, sí. Todos esquiamos. Violeta tiene cuatro años.
-Violeta, un nombre muy propio para vivir en Vilasantar...
-Sí, sí. Por mi hija es por otra de las cosas que me gusta estar aquí. Veo la diferencia entre ella y los niños de la ciudad. Me gusta que sea mucho más tranquila que el resto.
-Pero, ¿a su mujer no le costó cambiar la ciudad por el pueblo?
-Al principio sí. Ella es de A Coruña, de siempre. Pero luego se adaptó y creo que ahora no viviría en otro sitio que no fuera este.
-¿Nunca va a A Coruña?
-Sí, voy todas las semanas. A ver a los amigos, al cine, al teatro... Vilasantar está a cuarenta minutos y lo bueno es que está a la misma distancia de Lugo, de Santiago y de A Coruña.
-¿Era un chico estudioso?
-No, nunca fui buen estudiante, pero me dediqué al deporte que era lo que me gustaba.
-¿Qué hacía antes de ser técnico?
-Estuve también en varias compañías de teatro pero me fui desvinculando porque necesitaba asentarme en la vida. Llevaba una vida muy desordenada, muy bohemia y nocturna.
-¿Tiene alguna vinculación con Vilasantar?
-Sí, mi madre es de aquí. Además, en el pueblo se me conoce como o neto do xuezo, porque era juez de paz.
-¿Cómo acabó siendo alcalde?
-Me lo ofrecieron y dije que sí porque el BNG había creado un clima de desconfianza y miedo que no me gustaba. Ahora se respira otro ambiente.
-¿Habrá alcalde para rato?
-Hombre, más de ocho años no es conveniente. Además, esto te provoca un gran desgaste físico y, sobre todo, mental.