La presidenta de los boticarios cree que «urge» revisar el co-pago
31 ago 2011 . Actualizado a las 11:42 h.rosa lendoiro otero presidenta del colegio provincial de farmacéuticos
Rosa Lendoiro tomó en abril del 2003 las riendas del Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña, un tiempo en el que se ha implantado la receta electrónica, se han hecho esfuerzos por la prescripción de calidad y ha aumentado el número de farmacéuticos por oficina.
-Se habla mucho de ustedes a cuenta del gasto farmacéutico y la sostenibilidad del sistema.
-La situación del sistema nacional de salud requiere de un análisis profundo para buscar soluciones que permitan mantenerlo y no solo a corto plazo. Con la crisis, el tema se complica más, pero ya requería de un análisis antes. Ahora aflora el endeudamiento de las comunidades autónomas, no hay liderazgo fuerte desde el Ministerio de Sanidad y las comunidades tampoco se dejan cohesionar. Hay que tener en cuenta que es el ministerio quien decide la cartera de servicios, qué fármacos y a qué precio se cubren, pero las entidades pagadoras de los medicamentos son las comunidades autónomas, y de ahí surgen todos los problemas.
-¿Tienen problemas para que la administración les pague?
-En Galicia nos están pagando según lo establecido en el concierto sobre prestación farmacéutica, a 20 días del mes vencido. Tanto la conselleira como el presidente entienden que hay muchas familias detrás de todo esto, no solo los 1.700 farmacéuticos y los auxiliares, si no toda la cadena. En Murcia las farmacias han tenido que pedir un crédito porque llevan seis meses sin cobrar, Cataluña y Valencia tienen problemas serios... Creo que tenemos que valorar si el sistema es sostenible en todas las comunidades. En todo caso, somos conscientes del esfuerzo que hace la administración gallega para cumplir con nuestro sector las fechas de pago, lo que es muy de agradecer en un momento económico como el que estamos atravesando.
-Galicia es de las comunidades con mayor gasto en fármacos.
-Hay que valorarlo en función de muchos factores, el envejecimiento, las patologías crónicas... y también hay que ver qué parte del gasto se vincula con menos estancias hospitalarias.
-Pero se opusieron al catálogo priorizado de medicamentos.
-Hemos de aclarar que nuestra posición lo fue por la forma y no por el fondo. Por nuestra parte siempre hemos apoyado medidas de control del gasto. En dos años hubo dos decretos del Gobierno que implicaron colaboración económica importante de las farmacias. Comprendemos medidas como el catálogo, las discrepancias eran más de forma, no de fondo. Habíamos pedido un plazo mayor para que no quedaran stocks y fuera más llevadero. Nos encontramos de un día para otro que le habían cambiado la medicación a los usuarios y hubo que explicárselo uno por uno, muchos de ellos muy mayores y polimedicados, y no todos lo aceptan igual. El sector tuvo que hacer frente a toda la información directa al usuario y quizá no nos sentimos especialmente respaldados. E insistimos además en que estas son medidas que deben adaptarse en la interterritorial, en Madrid, para que no se produzcan diferencias entre las comunidades que ya apreciamos: empieza a haber diferencias de acceso. Hay que puntualizar además que nosotros nos limitamos a dispensar lo que el médico prescribe, la farmacia no genera el gasto.