Los ladrones rompieron los cajetines de los puntos de luz para sustraer el cableado
19 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los robos de cables se extienden por la ciudad. Primero fue el cableado de la instalación eléctrica en los dos primeros tramos de la tercera ronda, y ahora el del paseo marítimo de O Portiño. En total, más de treinta farolas del paseo peatonal han sido abiertas de cuajo para sustraerles los cables del interior. Los ladrones han roto los cajetines, situados en la parte posterior de las farolas, y han cortado los cables para extraer el cobre.
Algunas de ellas, sobre todo las que están ubicadas en el extremo del vial más próximo al ascensor del Monte de San Pedro, están completamente vacías, ya que no solamente se han llevado los cables sino otras piezas de la instalación.
El paseo marítimo de O Portiño es muy frecuentado por deportistas que practican footing y paseantes que en los últimos días han notado la falta de luz en la zona. «No sé si han robado o no han robado, pero por esta zona de noche no hay luz», comentó un vecino mientras practicaba deporte ayer por la mañana. Aunque los vecinos de la zona denuncian los robos del cableado, señalan que el paseo «no se queda totalmente a oscuras» porque recibe la luz de la carretera que transcurre por la zona superior.
El precio que se paga en las chatarrerías por el kilo de cobre, entre 4 y 5 euros, ha disparado el robo del cable en tendidos eléctricos y telefónicos. Entre enero y septiembre del año pasado, la Guardia Civil tramitó en Galicia 340 denuncias por el robo de este material que van desde unos pocos metros hasta el de un cargamento de 50 toneladas. Aunque durante esos nueve meses la policía detuvo a 54 personas, el número de casos esclarecidos no superó el 18 por ciento. La dificultad para esclarecer estos delitos radica en que el cobre que llega a las chatarrerías está manipulado para que se no se pueda identificar y seguir la pista a los autores del delito.
Más de 170.000 euros
Los robos de cobre se han convertido en una práctica común en las obras públicas. El pasado mes de abril, la Consellería de Medio Ambiente valoraba en 170.000 euros los destrozos y robos cometidos en los trabajos una vez que se entregó la obra. En el mes de agosto, el propietario de la inmobiliaria Dopato, situado en el polígono de Bergondo, denunció ante la Guardia Civil el robo de más de 2.500 metros de cobre, además de un generador eléctrico y diverso material como puertas de aluminio. Por otra parte, el pasado mes de diciembre el concello de Bergondo denunció una oleada de robos de cable. En los tres casos que señalaron, los ladrones se llevaron de cable de cobre procedente del sistema de alumbrado público. El Ayuntamiento valoró las pérdidas en 5.000 euros.