Un hombre que no podía soportar que su pareja decidiese romper la relación se enfrenta a una condena de dos años de prisión como supuesto autor de un delito de coacciones. El fiscal lo acusa de presentarse en la casa de la ex compañera y amenazarla con suicidarse si no volvía con él. Además, le llegó a enviar más de cien mensajes a su teléfono móvil rogándole una segunda oportunidad.
Los hechos por los que será juzgado se remontan a marzo del 2008. El imputado había mantenido una relación durante un año con una joven hasta que esta decidió dar por finalizado el romance. El hombre, según sostiene el fiscal en su escrito de calificación, comenzó entonces a presionar a la mujer, pidiéndole insistentemente que reanudaran la relación sin que ella accediese. Así, en marzo del 2008 el procesado se presentó en el domicilio de la ex compañera y se hizo pasar por un vecino para que esta le abriese la puerta. Ya dentro, le dijo que se iba a suicidar y llegó a hacer el ademán de cortarse las venas con un cuchillo. La joven logró calmarlo y consiguió que abandonase el piso.
A raíz de ahí, según la acusación pública, el procesado comenzó a enviarle mensajes al móvil.
Mensajes al móvil
Lo mismo hizo otro hombre que también será juzgado la próxima semana. En este caso, el procesado tenía una orden judicial de no acercarse a la ex compañera ni comunicarse con ella con cualquier método. Al día siguiente de que le notificaron la orden, el hombre no hizo otra cosa que enviarle mensajes al móvil. No solo a ella, sino también a su familia. Por ello piden que se le condene a un año de cárcel.