Sanean las partes de la balaustrada y del Millenium que amenazaban con derrumbarse

Emiliano Mouzo A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La jornada del día después del paso de Becky por la ciudad empezó muy temprano para los servicios de mantenimiento del Ayuntamiento de A Coruña. Fue nada más conocer el responsable de Protección Civil el comunicado de la Xunta en el que se anunciaba la mejora del tiempo.

Las cuadrillas de operarios se repartieron por todas las zonas afectadas por el temporal. Si bien el grupo más nutrido se dirigió al monumento Millenium. Allí se encargaron de reforzar el cierre habilitado en la misma madrugada del desastre compuesto por vallas metálicas de escasa altura y una barrera metálica.

A continuación los trabajadores se afanaron en retirar la casi totalidad de los bloques de granito tallados que configuraban la pared norte del bajo del Millenium. Se adoptó esta medida porque el tabique había cedido al empuje del mar y amenazaba con caer.

Mientras tanto otro equipo de técnicos completaban los trabajos de retirada de la balaustrada de la zona de Riazor. Otros compañeros levantaban la tapa superior de la baranda ornamental en un tramo de unos veinte metros a la altura de San Roque de Afuera. El objetivo también era evitar su desplome fortuito y eliminar el riesgo de accidentes a las personas que suelen pasear por la zona debido a que su sujeción había quedado dañada por el empuje de las olas.

Esclavas

Dos camiones grúa del servicio de mantenimiento del Ayuntamiento de A Coruña fueron los encargados de retirar las farolas que fueron arrancadas o dobladas por el impacto de las piedras que las olas subieron desde la escollera de las esclavas hasta el paseo marítimo.

Para ello, los trabajadores se vieron en la necesidad de separar las rocas que ocupaban la casi totalidad de la vía, aunque solo lograron hacerlo con las más pequeñas dejando las de mayor peso, algunas de hasta una tonelada de peso.

Y a pesar de que todas estas áreas de trabajo estaban debidamente señalizadas y valladas, los curiosos no dudaron en entremezclarse con los profesionales poniendo su integridad física en serio peligro.