Un espectacular banco con 5.600 sardinas, nuevo atractivo de la Casa de los Peces
A CORUÑA
«Naide paga por ver sardiñas nun acuario; a xente ven ver os tiburóns pero logo sae falando das sardiñas». Esto destaca Antonio Pérez Cribeiro, uno de los biólogos de la Casa de los Peces. Lo comenta ante un espectacular banco de sardinas, en movimiento casi permanente, que se ha convertido en el nuevo atractivo de la sala Maremagnum del Aquarium Finisterrae.
Para el director de los Museos Científicos coruñés, Tino Fraga, la presencia del banco de sardinas es el resultado de «un estupendo traballo do equipo de bioloxía, biólogos, acuaristas e os mergulladores coordinados por Antonio Pérez Cribeiro», explica, mientras numerosos visitantes se paran ante las sardinas o golpeaban el cristal haciendo que el banco se agite de forma sorprendente.
Mientras en el resto de los tanques de peces que se exhiben los visitantes van pasando, ante el de las sardinas algunos incluso se sientan «porque en los otros ves siempre lo mismo pero aquí es un espectáculo ver como se mueven, como si fueran un cuerpo único», apuntaba otro de los biólogos, Antonio Vilar.
El pasado mes de junio comenzaron las tareas para la captura de este banco de sardinas en Cedeira «que es donde tenemos la base de las capturas, porque es un sitio que reúne muy buenas condiciones», recuerda Vilar. Detalla que la recogida se hace mediante el sistema de pesca del cerco, «pero modificado, con la red mucho más pequeña».
López Cribeiro detalla que uno de los motivos por los que la presencia de las sardinas no es habitual en los acuarios se debe a «que son peixes difíciles de capturar en condicións óptimas». Esta vez «foi posible grazas á aplicación dun protocolo de captura e adaptación desenvolvido polos biólogos do Aquarium», recuerda, tras insistir, al igual que el resto de implicados en este proyecto, en el agradecimiento a la Cofradía de Pescadores de Cedeira por la colaboración prestada.
Cedeira es, junto con las rías de Ares y Sada, lugares habituales donde se pueden capturar estos bancos de sardinas. Parte de las dificultades para la captura está en que «a caída dunha escama deixa un espazo nu na pel do peixe e por aí poden penetrar bacterias, fungos e outros microorganismos, que provocan infeccións e deterioran a saúde do peixe, podendo chegar a provocar a morte», explica López Cribeiro. También elogia a Cedeira, su tierra natal: «É o sitio ideal porque hai gran cantidade de xouba (a sardiña pequena) e están ao abrigo». Los biólogos indican que la extracción de un banco de este tipo es insignificante para el ecosistema «porque morren moitísimas, por iso se crían tantas». Cifran dicha mortandad en un 70-80 por ciento. Explican que otra dificultad añadida es el mantenimiento en cautividad de esta especie debido a que «son peixes nerviosos e moi vigorosos. Nadan a gran velocidade e se estresan moi facilmente. Por iso é necesario desenvolver programas de aclimatación que inclúan períodos na penumbra e en condicións de silencio e calma». Y así lo hicieron, ya que tras la laboriosa captura, con varios trasvases desde el barco a los tanques con agua y oxígeno que estaban en la furgoneta que los trasladó hasta el Acuario, al llegar al museo el banco de sardinas estuvo sometido a una cuarentena y su exhibición al público comenzó la semana pasada. También las contaron: 5.651 sardinas.
Estudio de la sangre
Alex Rosende es uno de los responsables del acuario donde está el banco de sardinas y, además de su mantenimiento y alimentación, está llevando a cabo una investigación del mismo «porque están poco estudiados». Para ello, ha procedido a la extracción de sangre de las sardinas y al análisis de la misma «para ver cómo varían los componentes de la sangre y como les afecta el estrés, que es algo de lo que se sabe muy poco», explica. Ese estrés se lo produce «todo lo que ven», como los golpes de los visitantes en el cristal tras el que se encuentran. Sostiene Rosende que los resultados de estas investigaciones podrían ser luego aplicados al estudio del comportamiento de estos bancos de peces e insiste en que son animales muy delicados.