Los de San Roque también quieren arena en su cala

Pablo Portabales
Pablo Portabales PABLO.PORTABALES@RADIOVOZ.COM

A CORUÑA

«Ahora que van a empezar a aportar arena a las playas de Riazor, Orzán y Matadero no les costaba nada echar una poca aquí, que solo hay rocas y piedras», reflexiona Mariló Araújo , una de las habituales de la primera cala que existe al pasar el colegio de las Esclavas y la discoteca Green. «Es la cala 1 de San Roque porque la otra, la que tiene el cartel, en la que están las barcas, está más cuidada», precisa otra de las vecinas de la zona. «En el GPS y en los mapas figura como playa de Lino», matiza Manuel Alfonso , hijo de Mariló. «¡Que va! La de Lino es más allá», intercede el veterano Carlos López de Vicuña , señalando en dirección a Labañou. Nombres y ubicaciones al margen, lo cierto es que el aspecto que presenta es lamentable. Más que rocas, son piedras las que se amontonan entremezcladas con cajas, plásticos y latas. «Y hay unas ratas del tamaño de un perro. Hace años hablamos con el concejal Florencio Cardador y vinieron a limpiar y desratizar, pero ahora fíjate como está», se lamenta otra de las mujeres que interviene en la improvisada tertulia que montamos al lado del mar. Como la de Las Lapas. «Si nos hiciesen unos arreglitos y la pasarela que en su día Vázquez nos prometió, pero que quedó sin instalar porque se marchó a Roma, esta sería una playa maravillosa», apunta Paula Mújica , que a diario se da un paseo por la rocosa zona. «Mira como tengo el tobillo,-se remanga el pantalón y se baja el calcetín y muestra un moratón-, tropecé en las piedras. Aquí viene mucha gente y nos vamos cayendo, unos días unos y otros días otros», afirma Emilia López , que se une a la charla de mujeres de la cala de San Roque de Afuera en la que también participan Maribel Pérez , Lolita Vilanova , que lleva 35 años bajando a la cala, Leonor Tojo o Marina Pérez . «Nos gustaría que quedase como la de Las Lapas», sugiere Maribel. Todas coinciden en alabar este pequeño espacio situado entre el mar y el paseo marítimo. «Es preciosa. No pedimos una ducha, solo un poco de arena y que nos la limpien», aseguran. ¿Hará Demarcación de Costas felices a estas mujeres? Me despido de ellas, que se quedan charlando. Mientras, en Riazor, unos metros más allá, continúan descargando tubos y más tubos para regenerar la gran playa. Un Goya en María Pita. «Lo mejor del premio es recibir el cariño de la gente, de los vecinos, de las pescaderas de la plaza de Lugo, de la prensa y de todo el audiovisual gallego», comenta Emma Lustres , directora de la productora Vaca Films y productora ejecutiva de la película Celda 211 , la gran triunfadora de los premios Goya. Emma, que está en avanzado estado de gestación, fue recibida ayer por el alcalde en María Pita, acudió acompañada por su marido, Borja Pena , y por la preciada estatuilla, el cabezón , como le llaman coloquialmente, que resultó difícil que Javier Losada soltase. «La noche esa,-en referencia a la de la gala-la pasé tremenda», asegura, orgulloso, el regidor. Emma, por su parte, indicó que «en nuestra comunidad es posible que haya cine y audiovisual gracias a que existe una productora como la de La Voz de Galicia, que produce series de mucho éxito, y una Televisión de Galicia, además del apoyo institucional». Un día muy cinematográfico en un palacio municipal que ya fue utilizado en alguna ocasión para el rodaje de películas. De Haití al chat. Ya de vuelta a casa, Ángel Salgado , el solidario enfermero del Materno que durante un mes trabajó como cooperante en Haití, respondió ayer a los preguntas de los internautas en un encuentro digital propiciado por lavozdegalicia.es . Le preguntaron sobre su experiencia en el desolado país y también sobre si las ayudas que se envían desde aquí llegan en realidad a los damnificados. «Sí, la gente recibe comida, agua, ayuda sanitaria y están empezando a construirse casas», explica Salgado, que también trabajó en misiones humanitarias en Ruanda, Perú, Honduras, Nicaragua y Guatemala.