Representantes de medio centenar de padres de alumnos de la escuela infantil de Miño harán efectiva su primera protesta hoy en el salón de plenos, donde a la una de la tarde está previsto que se haga definitiva la adjudicación provisional de la gestión de la guardería. Las familias han elaborado un escrito que presentarán previamente en el registro municipal y en el que detallan que se sienten «ninguneados» por los responsables municipales, que no les han informado de un proceso que cambiará el profesorado y la gestión de la escuela a mediados de curso.
No obstante, lo que más les preocupa es que al menos tres de las integrantes de la empresa que ha ganado el concurso ya han trabajado en el centro, aunque sin convencer a casi ninguno de los padres. De hecho, una de las madres llegó incluso a sacar del centro a su hijo, aún a riesgo de perder su trabajo, porque no le gustaba el trato que daban al niño.
Otro de los padres descontentos explica que una de las chicas se estresaba con los pequeños hasta el extremo de llegar a «perder los nervios». En este sentido, Carmen, otra de las progenitoras, cuenta que no tenían un «trato no del todo correcto» y que les abrumaba el trabajo tanto que una de las docentes llegó a manifestarles que «se le hacía mucho tener dos bebés a su cargo».
Los padres aseguran en el escrito que harán llegar hoy al alcalde de Miño que «ejercerán cuantas medidas de presión sean necesarias para preservar el bienestar y el interés de sus menores», al tiempo que exigen que «se tenga en cuenta nuestra experiencia y opinión» de las integrantes de la empresa por la que la mesa de contratación se ha decantado y que se hará efectiva hoy.