Leche, arroz, pasta, harina, zumos, galletas y quesos. Son algunos de los productos que desde la mañana de ayer distribuye la ONG Equus Cebra en su sede de la calle Cardenal Cisneros. «Hoxe estaban citadas 55 persoas pero viñeron máis porque estas cousas fálanse», explicaba Verónica Verdía. Es la segunda distribución masiva que hace esta entidad este año, la primera fue en mayo, y en esta ocasión distribuyen unas nueve toneladas de alimentos procedentes del Ministerio de Agricultura y que recibe Equus Cebra a través de Cruz Roja.
«Pedimos unha documentación mínima -aclara Verónica Verdía- para despois facerlles un paquete axeitado a súa situación e tamén para que o reciba a xente que verdadeiramente o precisa». Demandantes de empleo, personas que tienen una familia a su cargo o inmigrantes están entre los peticionarios. En estos momento son casi 350 las personas que está previsto que reciban estas ayudas en las próximas semanas, una tarea en la que colaboran varios voluntarios.
«A demanda é igual ou maior que en maio», explica Verónica Verdía, detallando que en la anterior entrega la cantidad a distribuir era menor, a pesar de lo cual entonces hubo más familias. De todos modos, apunta que esta esta vez entre los demandantes no están solo los emigrantes con los que traba esta entidad, «senón que tamén veñen autóctonos, xente de aquí que necesita axuda».
Por otra parte, el Banco de Alimentos, que tiene su sede justo enfrente de Equus Cebra, ha puesto en los últimos días una nueva línea de ayuda a personas particulares. Uno de los voluntarios de la entidad, Rafael Rey, explica que la demanda de los particulares de los últimos meses les ha llevado a abrir una nueva línea de ayudas «porque hasta ahora repartíamos alimentos entre instituciones como la Cocina Económica, Padre Rubinos o Sor Eusebia».
Los beneficiarios de estos lotes de alimentos, que se entregan semanalmente, «es gente que no está acogida a ninguna institución y, en general, están en su casa en una situación de necesidad discreta». Estas personas necesitadas «llevaban tiempo llamando a nuestra puerta y por eso hemos decidido poner en marcha esta nueva línea de ayudas».
En cuanto a la procedencia de los beneficiados en poco más de una semana que lleva funcionando el sistema la variedad es muy amplia y va desde jubilados que cobran una pensión no contributiva de poco mas de 300 euros hasta parados de larga duración que perciben los 420 euros, pasando por «inmigrantes o personas que han salido de prisión», detalla Rey.
En muchos de los casos atendidos la presencia de niños es algo habitual y en la primera semana de la puesta en marcha del nuevo servicio el Banco de Alimentos ya atendió a un centenar de familias.