«Parece claro que el pequeño llevaba diez minutos en el agua y nadie lo echó en falta en ese tiempo»
A CORUÑA
El abogado de la acusación particular que vela por los intereses de la familia de Diego Novo, José Luis Aranguren, sostiene que tras el paso por los Juzgados de todos los que intervinieron de alguna forma en el desgraciado suceso «parece claro que el pequeño llevaba más de diez minutos bajo el agua y nadie lo echó en falta en todo ese tiempo». El letrado también cree que el personal del centro «hace piña» para evitar las responsabilidades que puedan recaer sobre el centro. Se ve, según comenta, en las «múltiples contradicciones». José Luis Aranguren también quiere destacar que el menor era un niño obediente y con miedo al agua, «lo que hace que sea poco probable que se hubiese tirado al agua». Lamenta que nadie haya podido precisar si lo vio salir del agua tras la clase, si fue al baño o si le quitaron los manguitos.