El PSOE denuncia que la depuradora de Ponte Baxoi carece de todos los permisos y contaminará la playa
A CORUÑA
El PSOE de Miño entregó ayer una serie de alegaciones a la depuradora que se ha construido en Ponte Baxoi y que pretende dar servicio a la macrourbanización que Martinsa-Fadesa tiene a medio construir en el municipio y a la proyectada para Monte Piñeiro.
Los socialistas reiteran que la estación carece de todo tipo de permisos, a pesar de que está construida en terrenos rústicos, y acompañan el documento que han presentado ante la Administración con la «notificación de la orden de suspensión de obras sin autorización urbanística autonómica de fecha 23 de diciembre del 2008, firmada por la jefa del servicio de inspección urbanística de la Agencia de Protección de la Legalidad Urbanística», según detallan. Asimismo, dicen que el plan sectorial al que se imputa este servicio tampoco se ha elaborado conforme a lo que marca la normativa vigente. «A mayor abundamiento cabe señalar que la ejecución de la EDAR es consecuencia de la ejecución del desarrollo del plan parcial aprobado en el año 2003 para la urbanización del sector residencial y deportivo en Perbes-San Xoán de Vilanova, adjudicadas a Fadesa Inmobiliaria, S.?A. en resolución plenaria de 8 de agosto del 2002», pero recuerdan que «la adjudicación de la concesión para la realización de los trabajos y actividades de desarrollo urbanístico ha sido anulada por sentencia dictada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia» el 10 de marzo del 2006.
Vertidos a la playa
El PSOE alerta de que la depuradora puede contaminar la playa, sobre todo en verano, la estación en la que estarán más pobladas las urbanizaciones a las que da servicio, ya que se trata de segundas residencias.
«El entorno en el que se encuentra la EDAR presenta un alto valor paisajístico y patrimonial», destacan desde el PSOE, que también resalta que en sus inmediaciones, además, discurre el Camino Inglés, en el que hay un puente medieval del siglo XIV.
Los socialistas recuerdan que no tratan de impedir la construcción de una depuradora para Miño, sino que tratan de impedir que estas instalaciones dañen la marisma y el entorno natural de la zona, sobre el que recuerdan que está protegido por un decreto del año 1971. En este sentido, recuerdan que «es de prever que habrá molestias por ruido, olores o paso de camiones de transporte de fangos en el funcionamiento normal, pero sobre todo será grave la repercusión que podría tener cualquier tipo de mal funcionamiento o accidente, ya que el agua sin tratar verterá directamente» a zonas sobre las que aseguran que son muy sensibles.