El director de Recursos Mariños, Antonio García Elorriaga, se mostró el martes optimista ante la posibilidad de que «en unos meses» se podría clasificar con la categoría B la ría de O Burgo. O lo que es lo mismo, los mariscadores coruñeses podrían extraer bivalvos aptos para el consumo humano. Basaba su comentario en los análisis realizados a las aguas de los bancos marisqueros, cuyos resultados demostraban «una disminución en la presencia de bacterias fecales».
Al presidente de la Cofradía de Pescadores, Manuel Cao, le cogió la noticia «por sorpresa». Cree que se trata de una primicia interesante «sobre todo para los periodistas», ya que los interesados «desconocemos los resultados de los análisis».
Y no será por no pedirlos. Desde el año 2007 «hemos solicitado, pedido, rogado, que nos dejasen ver los análisis, no que nos los entregasen, solo verlos, y nunca obtuvimos ninguna contestación, y, por supuesto, no tuvimos acceso a los resultados de las pruebas».
Pero Manuel Cao insta a Antonio García Elorriaga «a que abra la ría cuando crea conveniente, y nosotros tan contentos -dice-, pero como la analítica no sea veraz, que sepa que acudiremos a la vía judicial».
A los juzgados también acudirá la Cofradía de A Coruña para solicitar cualquier información de la Consellería de Pesca. «Hemos decidido actuar de esta manera por el comportamiento de la administración pesquera, que en ningún momento quiso trabajar de forma paralela y coordinada con los profesionales», subrayó Cao.
Medio Ambiente
García Elorriaga también se refirió al trabajo de la Consellería de Medio Ambiente sobre el proyecto de regeneración de la ría de O Burgo. Manuel Cao se pregunta dónde están las medidas adoptadas por ese departamento: «Los vertidos a la playa continúan como antes. No existe vigilancia. Somos nosotros los que denunciamos las deficiencias, y ni tan siquiera nos quieren entregar las actas de inspección que levantan».