Derroche de magia para cerrar las fiestas en María Pita

La Voz

A CORUÑA

Los trucos de magia de los ilusionistas que actuaron con motivo de la celebración de la gala Robert Houdin hicieron las delicias de los cientos de niños, y no tan niños, que ayer se congregaron en la plaza de María Pita. Y eso a pesar de que la lluvia a punto estuvo de aguar la fiesta, ya que, apenas diez minutos de iniciado el espectáculo, un pequeño chaparrón hizo levantarse a algunos asistentes, que no dudaron en regresar poco después, cuando cesó el chubasco. Al final, alrededor de 2.500 personas, según Protección Civil, desafiaron a los elementos para no perderse una noche de ilusión.

Kiko Pastur y Román García, dos de los magos más conocidos a nivel nacional, entretuvieron al público coruñés guiando la gala y divulgando la figura de Houdin. Pero, sobre todo, causaron admiración cuando multiplicaron el dinero de un espectador, que pudo ver en directo cómo un billete de 20 euros se transformaba en uno de 500. Si el truco de Kiko Pastur dejó boquiabiertos a los asistentes, la capacidad de Román García para sacarse bolas de la boca llegó a causar una risa perpleja, al igual que el muñeco pintado en la pizarra por Pedro Volta, capaz de mover la boca como un monigote parlante.

El espectáculo, que tuvo una duración de noventa minutos, incluyó multitud de trucos, con una lluvia inexplicable de naipes incluida, y contó con la presencia de la formación Magic Unlimited, integrada por los holandeses Óscar, Renzo y Mara. El trío sorprendió gratamente al público con un cuidado espectáculo de magia, música y baile.