Cerca de 2.000 jóvenes tomaron Méndez Núñez para hacer botellón

M.?V. / A.?M.?C.

A CORUÑA

La ciudad ya tiene botellódromo , que aunque no oficial, al menos sí oficioso. La dispersión del fenómeno del botellón por distintos puntos del casco urbano parece haber llegado a su fin tras la entrada en vigor el pasado 18 de julio de la declaración de las plazas de Azcárraga y el Humor (y sus calles próximas) como zonas de especial protección. Ahora, la zona cero es Méndez Núñez, y en concreto, la parte de la Rosaleda, que poco después de la medianoche del sábado al domingo fue tomada por cerca de 2.000 muchachos. No hubo policías vigilándolos de forma continuada, aunque varios coches patrulla se acercaban cada cierto tiempo.

Fuentes policiales confirmaron que el fenómeno es nuevo. Antes de que se aprobase la nueva normativa antibotellón, en los jardines «solía haber varios cientos de muchachos los jueves y los sábados, pero nada comparable a lo de los dos últimos fines de semana».

Mientras los jardines estuvieron atestados, en la primera de esas plazas la noche fue tranquila. Agentes del 092 y de la Policía Nacional vigilaron el área. En la Ciudad Vieja tampoco hubo botellón, aunque sí mucha gente a causa de la feria medieval. Y en Santa Catalina había medio centenar de jóvenes alrededor de las doce, aunque no bebiendo.