«Debemos crear una transición tranquila a la dársena exterior»

Ramón Castro

A CORUÑA

Maciñeira cita los accesos a Langosteira y la financiación de las obras entre los objetivos del Puerto para los próximos años

02 jul 2008 . Actualizado a las 12:40 h.

Enrique Maciñeira (A Coruña, 1964) afronta con enorme ilusión su segunda etapa como director general de la Autoridad Portuaria. Doctor ingeniero de Caminos, lleva diez años en el equipo directivo de «la casa», como él mismo dice, y por ello detalla de memoria todo tipo de datos sobre el puerto actual y el futuro.

-¿Cómo acoge su confirmación como director general?

-Con mucha ilusión, porque los retos del puerto y la ciudad para los próximos cuatro o cinco años son muy importantes. Al igual que hubo en su momento un desarrollo espectacular por la construcción del dique Barrié de la Maza o el muelle del Centenario, la obra del puerto exterior será un hito, un punto de inflexión, y estar en la dirección del Puerto en un momento como este es un reto profesional.

-¿Qué objetivos se plantea?

-La estrategia de la casa tiene tres líneas básicas. La primera es el desarrollo del puerto exterior, con sus accesos y la generación de suelo industrial en el entorno. La segunda es la mejora de la gestión y el trato al cliente. Y la tercera es la sostenibilidad. No solo queremos crecer, sino crecer de forma sostenible, tanto por respeto al medio ambiente como por la generación de actividades económicas que puedan permanecer en el tiempo.

-¿Cuáles son los principales problemas del puerto?

-El puerto no tiene problemas como tal, lo que tiene son retos y ciertas incertidumbres. La construcción de la dársena exterior marcha bien, para acabar en el 2011, pero tenemos que seguir centrados en eso y en financiar la obra, que es una cuestión compleja. Otra línea es el desarrollo de la dársena interior, con un cambio de usos que también tiene complejidad, porque debemos crear una transición tranquila de una dársena a otra.

-¿Los accesos a punta Langosteira estarán listos a tiempo?

-Con el acceso viario no parece que vaya a haber problemas y contamos con una colaboración total de la Demarcación de Carreteras. Esperamos que en el 2009 se redacte el proyecto constructivo y que las obras se ejecuten en el 2010 y 2011. Sobre los accesos ferroviarios, ya dijo el presidente de la Autoridad Portuaria que es una de nuestras mayores preocupaciones. Estamos trabajando en las alternativas con el Ministerio de Fomento, con Puertos del Estado y con la consellería, además de la posible iniciativa privada, pero es evidente que es necesario darle un mayor impulso. La luz encarnada ya está puesta, y somos el cuarto puerto del Estado en movimiento de mercancías por ferrocarril.

-¿Las campañas de promoción del puerto en lugares como Ponferrada o Madrid han dado resultados?

-La verdad es que sí. La labor de promoción del puerto se inició en el 2006 y ha tenido consecuencias muy positivas en los tráficos. Hemos tenido un crecimiento espectacular en mercancía general, con un 30% de incremento sobre el 2007, que ya tenía un crecimiento del 30% con respecto al año anterior.

-¿Cómo ve el futuro del sector pesquero?

-La situación es complicada, porque es un problema estructural, no coyuntural. No existe una armonía total en la cadena de valor del pescado desde el momento de su captura hasta el momento de su adquisición por el cliente final. La presión se está trasladando al sector extractivo, que sufre el problema del alza de precios, y es necesario conseguir que el precio de venta se adecúe a los costes de la extracción. Es un tema que nos preocupa, porque la pesca genera mucho valor para la ciudad, trabaja mucha gente para el sector pesquero, y es necesario arreglar la situación. Nosotros intentaremos colaborar con los armadores en lo que podamos, pero es un problema que excede a lo que es el puerto de A Coruña.

-¿Por qué se cierran los accesos al puerto el fin de semana?

-El cierre se ha hecho de forma suave y aún hay zonas de intrusión que la gente conoce. Pero las normas nos obligan a mantener un control sobre las instalaciones y eso es lo que buscamos, que haya un control y que el puerto no sea un sitio habitual de paseo.