Dos chicos de 14 años se citan para pegarse delante de cien testigos

A CORUÑA

Dos escolares de 14 años se pelearon en la plaza de Zalaeta (también conocida como la de la Lupa) ante muchos de sus compañeros, «unos cien», aseguraron testigos presenciales. Según estos, los protagonistas del enfrentamiento, eran un alumno del instituto de Zalaeta y otro del colegio de los Salesianos, que se habían citado con anterioridad para saldar sus diferencias a golpes.

El carácter premeditado de la pelea, que estaba fijada para el término de las clases de la mañana, provocó que a la salida de los centros muchos de los compañeros acudieran a ver el encuentro. Varios lo grabaron con móviles, sin que ninguno interviniera para separarlos. Todo terminó cuando el responsable de una oficina cercana, alarmado por la situación, decidió intervenir y separó a los chavales. También acudió una vecina, que les reprochó haberla emprendido contra una papelera.

Finalmente, la Policía Local hizo acto de presencia y los espectadores del combate emprendieron la huida ante su presencia. «Empezaron a correr en manada en cuanto vieron a los policías», comentaba una testigo que vio cómo se desarrolló la pelea. Desea mantenerse en el anonimato: «Eran unos chicos pequeños y no se hicieron nada porque los separaron a tiempo. Uno de ellos dio un golpe y rompió una papelera. Lo más sorprendente es que, en vez se separarlos, los compañeros los jaleaban y los grababan con móviles».

«Yo estuve, parecía un partido de futbol», comentaba uno de los escolares a la salida del instituto, en el turno de tarde. En las inmediaciones, algunos mostraban la pelea en sus teléfonos, mientras comentaban los motivos de lo sucedido. «Esto pasó porque se fueron a meter con los de los Salesianos y quedaron para darse de leches», explicaba uno de los chicos, que enseñaba la pelea en la pantalla de su teléfono.

Los vecinos de la plaza aseguran que allí no son frecuentes ese tipo de enfrentamientos. «Yo llevó aquí desde mayo, y nunca vi nada de eso. Lo que ocurrió hoy -decía la testigo refiriéndose a ayer- es algo totalmente puntual». Otros ni siquiera se dieron cuenta de lo ocurrido. Al parecer, la rápida intervención del hombre que separó a los jóvenes y la policía evitaron desgracias mayores.