Un municipio a salvo del botellón gracias a una norma

La Voz

A CORUÑA

En Sada no hay botellón. José Pedreira, el responsable de la Policía Local, lo achaca a una campaña «muy ambiciosa», que comenzó en el año 1998. Cuenta que al principio no tenían ordenanza y cuando la crearon combinaron dos normas (la ley Corcuera y el artículo 11 de la 8/96 de drogas de Galicia, que considera el alcohol droga tóxica) que les permite sancionar a todas las personas que localizan consumiendo alcohol en la calle.

El responsable de la Policía Local recuerda que, a través de la Delegación del Gobierno, pusieron numerosas sanciones, pero también hicieron una campaña informativa muy importante en la que participaron los hosteleros que, según los municipales, velaban por que no se vendiese a menores.

Hasta 150 euros de multa

En el año 2001, ya elaboraron definitivamente la ordenanza que establece unas multas que van desde los 60 a los 150 euros. Complementan la norma con un servicio de vigilancia especial. Durante los viernes y los fines de semana ocho agentes patrullan las calles de tres de la tarde a diez y cuatro toda la noche. «Con todo esto el botellón está erradicado en Sada», presume el sargento Pedreira.