Indignados. Así dicen estar en la asociación de vecinos Novo Barrio de Los Rosales por tener que abandonar el local social que venían utilizando hasta el momento en el Centro Municipal de Empleo. Y así estaba en la noche de ayer Henrique Tello al enterarse del comunicado emitido por la entidad vecinal que preside Margarita Queijo y en el que, además de dar cuenta del hecho, le sitúa a él y a Margarita Vázquez como «promotores, al parecer, de la medida».
«La entidad vecinal «quiere manifestar su total y enérgica protesta por la comunicación recibida en el día de ayer -el lunes- de que tendremos que abandonar las dependencias del Centro Municipal de Empleo con fecha 5 de noviembre», dice el escrito de los vecinos. Recuerdan que en este Centro de Empleo es «donde venimos desarrollando nuestras actividades para niños y mayores (inglés, dibujo, pintura, yoga, taichí, baile moderno y de salón, charlas, artes marciales, etc.)»; sostienen que todo esto es conocido «por el Ayuntamiento más que nadie, puesto que es quién nos cedió el uso de esas dependencias en determinados horarios y días hasta la entrada en funcionamiento del Centro Cívico», que en estos momentos se está construyendo en el barrio.
La entidad vecinal sostiene que de todos modos «el próximo lunes nuestros niños y mayores realizarán sus actividades, si no es dentro del centro, será en la propia calle, al pie del mismo, pero no renunciaremos a mantener la vida asociativa de este barrio».
De empleo, no de taichí
«Este é un Centro Municipal de Emprego, non de taichí», afirmaba desde Madrid Henrique Tello. Negaba que hubiera ninguna comunicación oficial a la asociación y explicaba que el próximo lunes comenzará en el mismo un curso de formación para mujeres con dificultades de inserción laboral. «Estamos desbordados porque temos 30 prazas e apuntáronse xa 40», indicó Tello, detallando que entre estas mujeres hay madres y por ello se pone en marcha, de forma paralela al curso, un servicio de canguros para atender a sus hijos mientras ellas se forman.
Argumentó Tello que el Centro Municipal de Empleo debe tener ese uso, no otro, y destacó que desde la entidad vecinal «pedíronme o centro para xogar alí, tódolos sábados de nadal un campionato de dominó e tamén pediron o taller de electricidade para facer alí, o día 28 de nadal, un baile de fin de ano, con cátering e orquestra». De todos modos, afirma que por parte de Asuntos Sociales se buscará una solución para estos vecinos mientras no acaben las obras del nuevo centro social de Los Rosales.