Moncho Fernández: «Ya estaría dando brincos de alegría si la Liga acabase hoy»

«No debemos pensar en lo que puedan hacer nuestros rivales», señala

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Moncho Fernández (Santiago, 1969), entrenador del Obradoiro, solo quiere pensar en el Valencia, el próximo rival del conjunto santiagués. Aunque en enero el cinco compostelano deberá disputar cuatro encuentros consecutivos en Sar, para el técnico de momento solo existe el choque del próximo 4 de enero en la pista levantina.

-El Obra acaba el año con cuatro victorias. ¿Está usted contento con este balance? ¿Esperaba algo más?

-Si la Liga acabase hoy, yo ya estaría dando brincos de alegría, porque estaríamos fuera de las posiciones de descenso. Nuestro objetivo es mantener la categoría, aunque está claro que me gustaría tener alguna victoria más a estas alturas.

-¿Echa en falta alguna victoria en especial, como por ejemplo en el encuentro ante el Lucentum Alicante?

-Tuvimos opciones en el noventa por ciento de los partidos y es evidente que me gustaría que hubiese caído de nuestro lado alguno de esos enfrentamientos. Pero no se trata de tener una victoria más o menos, sino de conseguir encontrar una mayor regularidad y que los cuarenta minutos sean del mismo nivel. Si lo hubiésemos conseguido, seguro que alguna más tendríamos ahora.

-Independientemente de la derrota sufrida en Zaragoza, la semana fue nefasta para el Obra, pues casi todos sus directos rivales consiguieron la victoria.

-Debemos preocuparnos de nosotros mismos. Lo que hagan Lagun Aro, Valladolid o Joventut depende de ellos. Tenemos que pensar siempre en nosotros. De todas formas, hay que tener en cuenta que estamos en la jornada 13 y que quedan todavía 21 por delante. Y lo que pasó esta semana seguro que se va a dar en más ocasiones, sea a favor o en contra. Lo que duele realmente es cuando pierdes tú. En una Liga Endesa con tanta igualdad y calidad, siempre habrá sorpresas. Estamos hablando de una de las mejores del mundo, con un nivel de competitividad enorme y en la que cualquiera le puede ganar a cualquiera, como se demostró en esta última jornada.

-A veces sería mucho mejor que los partidos solo durasen treinta y cinco minutos ¿no?

-Depende. Si el que jugamos contra el Estudiantes durase treinta y cinco minutos lo hubiésemos perdido. Lo importante es que tanto en el esfuerzo como el trabajo seamos más regulares, con menos altibajos. Por ejemplo, en Zaragoza perdimos, pero hicimos un gran partido. Peleamos durante los cuarenta minutos, pero el nivel de acierto del rival fue enorme.

-Cuando un jugador del equipo contrario, en este caso Carl Bracey Wright, firma un partido con 28 puntos y 40 de valoración, ¿hay que buscar algún culpable en el Obradoiro?

-El culpable es el propio Wright, que consiguió cinco de seis triples y alguno de ellos con mucho mérito. Es un jugador de gran nivel y que no vamos a descubrir ahora, que ante el Obradoiro tuvo un gran acierto en el tiro.

-¿Es usted del Real Madrid o del Barcelona?

-De ninguno de los dos.

-¿Tal vez ahora sea un poco más del Barcelona, sobre todo si tenemos en cuenta el flaco favor que le hizo el Real Madrid en diciembre a su equipo, pues perdió ante Estudiantes y Joventut, dos conjuntos que luchan con el Obra por la permanencia?

-El más dolido de todos seguro que es el propio Real Madrid. No me cabe la menor duda. Cada uno intenta hacer lo suyo y pensar en lo que hacen los demás no sirve de nada. En este caso, hay que hablar del gran mérito que tuvieron tanto Estudiantes como Joventut, que fueron capaces de ganarle al Real Madrid.

-¿Cuándo nos sorprenderá el Obra con una victoria de este calibre ante alguno de los poderosos de la Liga Endesa?

-Nosotros estuvimos muy cerca de hacerlo ante el Barcelona. Sin embargo, prefiero que al final el Obradoiro esté en donde todos queremos, con o sin sorpresas. Al final queremos estar alejados de las dos últimas plazas y nos da igual ante quienes sean las victorias.

-A su equipo le espera una cuesta de enero muy dura, y no precisamente por la crisis económica.

-Nos espera una cuesta de enero que quizás sea menos cuesta porque jugamos cuatro de los cinco partidos en casa. De todos modos, cuando pase enero todavía quedarán dieciséis partidos. Quedará media liga por delante. Por lo tanto, no será un mes definitivo, ni para lo bueno ni para lo malo. No debemos hacer cálculos a medio plazo. Empezaremos enero jugando en Valencia y en ese partido tenemos puestas todas las atenciones. Nuestro primer objetivo es siempre el próximo partido.

-En enero, visita a Valencia. Luego, en Sar, Valladolid, Cajasol, Bilbao y Lagun Aro. ¿Cuántas victorias se necesitan para mantener vivas las esperanzas para la segunda vuelta?

-No puedo responder. No lo sé. Vamos a afrontar el mes de enero como hicimos con los anteriores partidos. El de Valencia es el más importante.

-Pero la magia de Sar será clave para empezar bien el año, ¿no?

-Claro que es importante jugar en casa, pero el éxito del equipo pasa por ser competitivo en cada partido que corresponda jugar. Si dejas todo para Sar, te olvidas de los que son fuera. Y para nosotros Valencia es una final.

«Tuvimos opciones de conseguir la victoria en el noventa por ciento de los partidos»

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