«É unha vergonza e é patético o que di -dijo ayer el alcalde de Muxía, Félix Porto, de las declaraciones del portavoz del PP, Alberto Blanco, sobre el parador-, pero alégrame que fale, porque leva catro anos mudo, alégrame que se atope ben, aínda que cando fala mete a pata».
Blanco aseguró que, tal y como están planteadas las cosas, el parador de Muxía no es viable. Porto acusa al edil popular de tratar de torpedear por todos los medios la obra. «Foi a besta negra do parador», dijo el alcalde de su rival político, de quien recordó que hace dos años defendía que la Xunta no podía asumir el proyecto del hotel, cuando finalmente sí lo hizo.
Además, el alcalde explicó que los accesos a la parcela de Lourido se compraron hace más de un año, «pero Blanco leva catro anos sin saír de casa e non se entera», dijo.
Finalmente, el regidor puso nombre de película a la denuncia por prevaricación presentada por Blanco contra él por el tema de la casa legada para los pobres en los años 30. «Eu chamaríalle Torrente, o brazo tonto da lei», dijo Porto, quien considera risible que tramitara la denuncia ante el juez de paz.