Los problemas por el transporte sanitario no urgente en la comarca siguen coleando. Mientras aumenta el número de pacientes que se quejan porque ya no cuentan con el servicio de ambulancias para acudir a sus citas médicas o, sí lo tienen, pero deben compartirlo con otros enfermos, la Xunta habla de cuestiones que de poco sirven a los usuarios. La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, dijo ayer que pudo haber «algunha incidencia de erros», pero desde su departamento también hablaron de que el anterior gobierno autonómico provocó un caos en este servicio y que lo que se está haciendo ahora es investigar «para evitar posibles abusos e para que soamente teñan ambulancia aquelas persoas que a precisen».
Pese a las contundentes quejas de los pacientes, la Consellería de Sanidade sostiene que lo único que está haciendo es mejorar el servicio. «A Consellería de Sanidade e o Sergas están a promover, aumentando e incrementando, os rendementos e a calidade de toda a asistencia que se presta, entre a que está o transporte sanitario non urxente», dijo ayer Pilar Farjas. Luego, añadió, refiriéndose en concreto a la situación en Barbanza: «En calquera caso o que hai é unha mellora permanente na eficacia e na eficiencia e na utilización do servizo».
Habla la adjudicataria
Sin embargo, la versión que tiene de las cosas la empresa que lleva el servicio sanitario no urgente en la zona, Egara, es muy distinta. Culpa al Sergas de los problemas que tienen los pacientes y dice que la consellería está recortando gastos por la crisis.
Por si con estas dos versiones fuese poco, la anterior adjudicataria del servicio, una unión temporal de empresas de la zona, también salió ayer a la palestra. Indicó que Egara se presentó al concurso con una oferta muy baja, que ellos consideraban inasumible, y que el resultado de haber rebajado tanto el presupuesto está trayendo ahora consecuencias.