La policía reconoce que muchas gamberradas quedan impunes

La Voz

BARBANZA

«Romper algo lleva dos segundos», de esta forma resume el jefe de la Policía Local de Ribeira, José Brandariz, la dificultad que existe para identificar a quienes cometen actos vandálicos. Los agentes reconocen que la mayoría de los actos quedan impunes porque se cometen con nocturnidad y es imposible tener patrullas de vigilancia en todas partes.

Brandariz afirma que, en el caso ribeirense, sí se logra localizar a gente que comete sus fechorías en el casco urbano. Sin embargo, afirma que los destrozos en las playas son más difíciles de detectar.

El responsable boirense, Manuel Feás, asegura que el fenómeno del vandalismo va en aumento, pero indica que no logra explicarse las causas.

Más auxiliares

En Porto do Son, el alcalde, Manuel Tomé, asegura que este verano se ha extendido el fenómeno del botellón en el municipio y también han proliferado los destrozos. Por eso ha hecho una propuesta a Presidencia para que el próximo año se le permita tener a cuatro auxiliares durante el verano. Tomé dice que así podrían hacerse guardias nocturnas.

Además, ha solicitado una reunión con el delegado del Gobierno para abordar aspectos sobre seguridad.