El guardapesca José Manuel González Montes, del pósito de San Telmo, indica que al combatir el furtivismo hay que tener en cuenta las prácticas ilegales realizadas por algunos mariscadores de a flote que se exceden de sus cupos. Estos infractores inventan todo tipo de ingenios para intentar pasar inadvertidos. «Hai xente que ten verdadeiras obras de arte nos barcos. Moitos xa veñen amañados desde o asteleiro», relata González. En este sentido, recalca que se ha encontrado con casos de doble fondo, trampillas herméticas que no lo eran tanto e incluso de un «buraco na popa de dez centímetros de diámetro para un pau e que ocultaba quince kilos de ameixa».
Sin sueldo en el futuro
Pero el haber practicado el furtivismo puede deparar sorpresas a sus protagonistas en el futuro, incluso cuando ya hayan dejado de acudir sin autorización a los bancos marisqueros. El guardapesca Luciano Seoane explica que conoce al menos un caso de un ex furtivo que se encontró con que su pasado le perseguía. El individuo en cuestión fue sancionado varias veces pero al declararse insolvente y no tener ingresos, no se pudieron recaudar las multas. Cuando el ex furtivo encontró trabajo, Hacienda le envió una carta avisándole de su impago con la Administración. Después su jefe recibió la misma misiva. Al final, su sueldo se vio mermado. La justicia, en este caso, sí se cobró su parte.