Las cámaras de Vilagarcía multaron a cien conductores en dos semanas

AROUSA

Las imágenes se toman en Juan Carlos I y Rosalía de Castro, y pronto se hará también en Rubiáns

19 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace solo dos semanas que las cámaras instaladas en varios puntos de Vilagarcía para controlar el tráfico están tomando imágenes de los conductores que se saltan los semáforos en rojo y que están siendo multados por esa infracción. Y pese a tratarse solo de un periodo de quince días, y que una de las cámaras todavía lleva menos tiempo funcionando, son ya un centenar de conductores los que han sido sorprendidos cuando se saltaban el semáforo en rojo, una cifra que incluso sorprende a los policías locales, que no se esperaban semejante cantidad de infractores.

La primera de las cámaras que entró en funcionamiento está en Rosalía de Castro, junto al Concello, y la segunda -que por problemas técnicos no empezó a sacar fotografías hasta hace unos días- está en la avenida de Rosalía de Castro. Entre ambas han detectado un centenar de infracciones en el tiempo que llevan operando, lo que supone que un centenar de conductores han sido multados ya. Según la alcaldesa, la sanción es de 130 euros, aunque uno de los denunciados asegura haber recibido una notificación por importe de 150 euros. En todo caso, lo que dice la legislación es que por saltarse un semáforo en rojo las multas oscilan entre los 91 y los 300 euros, además de la pérdida de cuatro puntos del carné.

La instalación de las cámaras en las calles de la ciudad han creado una fuerte controversia, porque no todo el mundo está de acuerdo con el sistema. Algunos creen que deberían estar señalizadas, como ocurre con los radares fijos, y también hay quien opina que tienen afán recaudatorio y que lo que se debería hacer es tener más agentes en las calles. Pero lo que parece demostrar el sistema, a tenor de los datos obtenidos en Vilagarcía, es que probablemente la presencia del agente tenga un efecto disuasorio que no tiene la cámara, sobre todo cuando se desconoce su presencia.

Desde la Policía Local se recalcó ayer que no hay obligación de señalizarlas, aunque los ciudadanos están en su derecho de saber dónde están colocadas. Con todo, al no estar indicadas, saben de su presencia los vecinos y los conductores habituales, pero no los que circulan solo ocasionalmente por el lugar en el que están instaladas. Obviamente, si supieran de su presencia no cometerían la infracción. La alcaldesa, máxima responsable de la seguridad vial en el Concello, ya lo recordó hace unos días: «El desconocimiento de la ley no justifica su incumplimiento», de ahí que la Policía Local multe a los infractores sean o no conscientes de que se les fotografió cuando se saltaban el semáforo en rojo.

En las dependencias de la Policía Local son tres los agentes que se encargan del control de las cámaras. Como ya se dijo hace unos días, los dispositivos no realizan grabaciones, sino que únicamente sacan una foto del coche infractor cuando se salta el semáforo en rojo. En esa imagen, que le llega al dueño del vehículo junto con la multa, se puede ver la matrícula del coche y la hora y lugar en que se cometió la infracción. Al propietario se le pide que diga quién lo conducía en ese momento, ya que la fotografía se circunscribe al vehículo, no al conductor.

Carácter móvil

Las cámaras tienen carácter móvil. Ahora están en Rosalía de Castro, Juan Carlos I y Rubiáns, aunque también se anunció la colocación de otra en la avenida de Cambados, pero podrán ser cambiadas de sitio.