La Xunta estudia aumentar a 120 la velocidad en la autovía do Salnés

AROUSA

La carretera cuenta con siete enlaces en sus diecisiete kilómetros, lo que obligó a restringir la velocidad

23 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La del Barbanza no es la única autovía de la ría de Arousa en la que la velocidad está limitada a 120 kilómetros por hora. Sucede lo mismo en la vía de alta capacidad de O Salnés. Cien kilómetros por hora es la máxima velocidad a la que pueden circular los vehículos por esta carretera desde que esta fue inaugurada, hace ahora poco más de un año. La diferencia con el vial barbanzano es que en O Salnés la velocidad es constante, no varía en función de los diferentes tramos. Aún así, la Xunta también estudia ahora si incrementar los límites a 120 kilómetros por hora.

Cuando la autovía do Salnés fue inaugurada, muchos conductores se sorprendieron al comprobar que el límite de velocidad era de cien kilómetros por hora en todo su recorrido. Más que nada porque estas eran las mismas condiciones que existían en la anterior vía rápida. La explicación de los técnicos de la, entonces, Consellería de Política Territorial, fue que el vial atraviesa una zona muy poblada y que en sus diecisiete kilómetros de largo existen siete enlaces en cada uno de los sentidos.

Al contrario de lo que sucedió en la carretera del Barbanza, los técnicos optaron en O Salnés por unificar criterios y fijar en cien kilómetros por hora la velocidad en todo el recorrido de la nueva autovía. La decisión se tomó teniendo en cuenta que el vial tiene una longitud de solo 17 kilómetros. En Barbanza, en cambio, se optó por delimitar la velocidad en función de las condiciones de cada tramo. En los 40 kilómetros de esta carretera, los conductores tienen que enfrentarse a una decena de cambios de velocidad.

La semana pasada, la Xunta confirmaba que se estaba buscando una solución al problema de la velocidad en el vial barbanzano. Y ayer la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras explicó que lo mismo se está haciendo en la de O Salnés. La solución podría pasar por incrementar la velocidad a 120 kilómetros e instalar señales de recomendación en los tramos más peligrosos.